Vicente M. Ortuño

¿Cuándo comenzaste a interesarte por los insectos?
      La verdad es que los insectos y yo somos un grupo indisoluble. Desde que tengo memoria he contemplado a los insectos como algo fascinante y desde siempre me he visto atraído por ellos. Recuerdo que siendo un niño, muy niño, con 5 ó 6 años le pedía a mis padres que me comprasen bolsas de pipas. En realidad poco interés tenía por la semilla del girasol, mi intención no era otra que la de agenciarme un recipiente en donde poder conservar, durante un tiempo, pequeños insectos que atrapaba por las calles de mi barrio madrileño. Muchas veces mi comportamiento observador me llevaba a recoger un buen número de insectos (también miriápodos y arácnidos) que guardaba, como he dicho, en bolsitas o pequeños frascos, siendo el "cuarto trastero" de mis chiquilladas entomológicas, o mis bolsillos de los pantalones o un maravilloso espacio que quedaba debajo de mi cama. ¡Cuantos sustos se ha llevado mi madre! Revisar los bolsillos de los pantalones era un sufrimiento para ella, así como limpiar mi habitación ¡todo un festival
de sorpresas! Aún recuerdo el susto que se llevó cuando oyó cómo retumbaba una caja de zapatos bajo mi cama y... al abrirla encontró una Saturnia pyri haciendo vibrar sus alas tras emerger del capullo que guardé celosamente en espera de ver el "milagro".


      En fin, como podéis comprobar mi afición viene desde mi más tierna infancia. Posteriormente, ya en la pubertad mi entusiasmo por la entomología se volvió más analítico y conseguí contactar con diversos aficionados a la entomología, algunos de los cuales, hoy en día siguen en activo y dedicados a ello de un modo profesional o cuasi-profesional. Más tarde cursé la licenciatura de Ciencias Biológicas, tomé la rama de Zoología y realicé mi tesis de licenciatura (tesina) estudiando un género de Carabidae: concretamente Steropus (s. lato). Finalmente, tras 7 años de investigación, defendí mi tesis doctoral que versaba sobre el estudio y aplicación de la genitalia femenina en la taxonomía, sistemática y filogenia de los Caraboidea, incidiendo especialmente en la
carabidofauna ibérica. Hasta la fecha he mantenido mi línea de investigación en Caraboidea (según otros autores Carabidae), aunque también he trabajado de forma casi
anecdótica en Cerambycidae y Formicidae. En los último 10 años he ampliado el horizonte de competencias y me he metido de lleno en estudios de paleoentomología, muy especialmente en lo que se refiere a los yacimientos españoles. De algunos de ellos me siento orgulloso pues he sido uno de los potenciadores de un conocimiento mucho más profundo de su paleofauna y de la reconstrucción del paleoecosistema.

 ¿Qué trabajos tienes en tu currículo?
      Para contestar a esta pregunta prefiero que veas en documento adjunto un listado de mis publicaciones. Creo recordar que son 2 libros, otro en prensa y un cuarto en elaboración; un capítulo de un libro y 81 artículos. Amén de otras actividades como informes sobre biodiversidad de un determinado espacio natural, etc...

 Estás interesado en la Paleontemología. ¿Cuándo aparece este término, fuera
y dentro de España?
      Desde luego que estoy interesado en la paleoentomología. Prueba de ello son algunos de mis más recientes artículos en donde he llegado a describir, junto a otros colegas, no sólo nuevas especies, sino nuevos géneros he incluso una nueva familia de Psocoptera. Además, por poco y... por prudencia científica no he llegado a describir un nuevo orden de insectos, del cual ahora se está hablando mucho en la prensa y en el Foro de Entomología.

      A este respecto diré que Antonio Arillo, André Nel y yo escribimos un artículo, en 1997, sobre un insecto atrapado en ámbar Báltico y que no correspondía con ningún orden conocido. Ante tan enigmático descubrimiento optamos por no adentrarnos en una locura de descripciones de nuevos taxones y... titulamos el artículo del siguiente modo: ""Description of an enigmatic insect from Baltic amber "" publicado en el Bull. Soc. entomol. de France, 102(1): 11-14. Ahora, nos queda como consuelo el saber que nuestro trabajo fue la chispa que encendió el interés de Oliver Zompro por estos insectos y él, tras recabar más datos a partir de otros fósiles, y de haber descubierto ejemplares muy similares en la actualidad, es el autor del nuevo orden.

      El término paleoentomología se acuño a principios del siglo XX. Sin embargo la paleoentomología en España ha estado muy olvidada. Para comprobarlo sólo es menester mirar algún tratado y/o guía de los fósiles de España, y así veremos el nulo tratamiento (o el mínimo) que se le da estos grupos de invertebrados. Por fortuna y, aunque parezca inmodestia, por el trabajo que venimos realizando unos pocos, el panorama íbero-paleoentomológico va cambiando.

 ¿Qué importancia tiene este campo para la entomología?
      Toda la importancia. Es absurdo no abrir ventanas al pasado cuando se nos brinda esa posibilidad. Es imprescindible conocer formas fósiles para poder comprender mejor la entomofauna actual. Como ejemplo citaré que resulta sorprendente observar que buena parte de los fósiles de insectos de hace 10, 20, 30, 40 millones de años, son fotocopias de formas actuales. Seguramente se traten de especies diferentes pero ¡eso sí! con minúsculas
diferencias respecto a las actuales. Y... es que, mientras convivimos con una fauna de vertebrados moderna, notablemente diferente a la del pasado reciente (hasta 60 m.a. atrás), la fauna de insectos sigue siendo la misma (o casi la misma) que la de hace varios millones de años. Quizá este comentario nos haga valorar un poco más a los insectos.       Cuando vemos una carcoma debemospensar que especies del mismo género, incluso indistinguibles de las actuales ya vivían en los troncos del Oligoceno o del Mioceno. O,
remontándonos más al pasado, que las cucarachas son unas de las vencedoras ante los avatares del tiempo y una geología convulsa... sé bien que con estos comentarios no conseguiré que se mire con mejores ojos a estos supervivientes de las grandes extinciones.

 ¿Estás trabajando actualmente en alguna investigación paleoentomológica?
      Desde hace años estoy trabajando en dos de los mejores yacimientos de Europa: el del ámbar cretácico de Álava y el de calizas de compresión de Izarra (Álava). Cada uno, con sus características propias, ofrece un panorama muy sugestivo para el investigador. Del primero diré que cuenta con una antigüedad de 110 m.a. y, por citar un ejemplo, diré que es bastante más antiguo que el primero de los Tyrannosaurus. Del segundo yacimiento, lo más llamativo son las imágenes tridimensionales que conseguimos de los insectos fosilizados. éstos se muestran a modo de huella que nosotros positivamos mediante la obtención de moldes de látex. ¡Es apasionante!

 ¿Quienes lo constituyen, y como abordáis los trabajos?
      Los grupos varían en función de las características del yacimiento y de la política que rodea a todos estos asuntos. Además, en muchas ocasiones estos grupos también están integrados por paleobotánicos, geólogos, químicos, etc... Como paleoentomólogos españoles en activo sólo puedo citarte cuatro [Xavier Martínez Delclos (Barcelona); Antonio Arillo (Madrid); Enrique Peñalver (Valencia) y yo, Vicente M. Ortuño (Madrid)], si bien he de decir que está empezando a haber otra gente interesada en este mundillo.

¿Qué proyectos tienes pensado abordar en un futuro?
      El futuro es futuro y ¡quién sabe dónde estaremos! En principio me planteo seguir con estos yacimientos pues aún hay mucho que hacer. Si fuese posible me gustaría intervenir en otros pero eso ya no está en mi mano. Lo que se seguro es que también continuaré con mis trabajos de neoentomología.

Vicente M. Ortuño

Muchas gracias, amigo Vicente

3 - Abril- 2002

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