Se
inauguró en Junio de 1997 en la Isla de Tenerife, junto al
Drago Milenario en Icod de los Vinos.
En el interior de un edificio
acristalado de unos 1000 metros cuadrados de superficie podremos disfrutar
de un exuberante jardín tropical donde las mariposas vuelan
en libertad y en contacto directo con los visitantes, pues es en ocasiones
habitual que se paren muy cerca de uno e incluso en la misma mano.
Estos insectos bellísimos proceden de diversos lugares: Malasia,
Costa Rica, Guyana, Australia, Papua... Sus tamaños van desde
los más pequeños hasta las de gran envergadura alar
que pueden alcanzar los 30 cm.
El recinto se divide en tres zonas:
jardín, laboratorio y sala temática. El primero corresponde
al área de vuelo compartido con los visitante. En el laboratorio
tiene lugar la cría de orugas y el nacimiento de las mariposas.
Desde la filosofía “conocer es proteger” y en la
cual estamos absolutamente de acuerdo basan uno de sus principales
objetivos: educación ambiental. Ello se consigue a través
de unas guías que ayudan al visitante en su recorrido. Todo
ello junto con el apoyo informativo y visual de la sal temática
se cumplimenta la labor de información.
El visitante además puede
observar todos los estadío del ciclo completo de una mariposa.
Pero todo esto encierra una labor
continuada y un trabajo minucioso y detallado. Muchas orugas se alimentan
de plantas muy concretas, otras no, y esto lleva a proporcionar una
serie de plantas exóticas en muchas ocasiones que a su vez
necesitan unas condiciones muy específicas, y es en este momento
que el éxito y fracaso están en el punto de mira de
nuestros profesionales. Condiciones de aclimatación y que no
pueden ser sometidas a ningún tratamiento antiparásito
pues podría dañar todo el entramado natural. La lucha
biológica se hace necesaria.
Otra de las labores es el control
de la cría – de la población- y solo puede llevarse
a cabo en la recogida de huevos, tarea muy minuciosa. Eclosionan,
se nutren y llega la crisálida que es colocada de manera que
en ocasiones el visitante puede ser testigo directo de uno de los
más bellos milagros: una nueva vida.