César Álvarez Laó
G.T.L.I. Grupo de Trabajo de los Lucanidae Ibéricos
Apdo. 385, 33480, Avilés, Asturies.

24/01/03

¿Cómo surgió el Proyecto en torno al ciervo volante?
      Surgió en 1993, tras varios años recogiendo datos de Ciervos Volantes atropellados, llegando a constatar que era numeroso en la comarca asturiana de Avilés a pesar de varios problemas de conservación (pérdida de hábitat, elevada mortalidad no natural). Con aquellos datos iniciales se realizaron nuestros primeros estudios, que permitieron conocer parámetros básicos de su biología y ecología, y contrastar cuánto hay de tópico en la bibliografía básica.
      Nos juntamos varios naturalistas estudiantes de Biología, y quisimos ampliar nuestros estudios asturianos al resto del país. Para ello contactamos con otros naturalistas (no sólo entomólogos) para que recogieran datos, tanto de campo como de colecciones. Con este objetivo nació el Proyecto Ciervo Volante (P.C.V.).


¿En que consiste el GTLI y cuáles son sus objetivos?
      El Proyecto Ciervo Volante se amplió al Pseudolucanus barbarossa, luego al resto de lucánidos ibéricos, y entonces se integró en 1999 en la Sociedad Entomológica Aragonesa (S.E.A.) como un grupo de trabajo. Así nació el Grupo de Trabajo de Lucánidos Ibéricos (G.T.L.I.).       Sus objetivos básicos son similares a los del P.C.V.: fomentar la colaboración y el intercambio de información entre los entomólogos (aficionados y profesionales) interesados en este grupo de coleópteros, y así ampliar los conocimientos que se tienen de los lucánidos en la península Ibérica, a través de datos recogidos por observadores repartidos por toda la geografía. Pero, con la cobertura de la S.E.A. se amplió la difusión del proyecto, la red de colaboradores y los contactos internacionales. Fruto de esto fue la creación y mejora de una web.
      A resaltar la participación de los colaboradores: sin ellos sería imposible llevar a cabo algunos de nuestros objetivos.


¿Quienes formáis el equipo de trabajo y cómo lo lleváis a cabo?
      De una única persona se pasó a cuatro al crearse el P.C.V., pero al aumentar la cobertura y la cantidad de trabajo no aumentó el número de coordinadores, aunque sí el de colaboradores. Éstos son varias decenas de observadores, unos habituales y otros esporádicos. El equipo de coordinación está integrado por tres personas: Marcos Méndez Iglesias, artífice de la estructura actual del proyecto, lleva el peso de la coordinación; César Álvarez Laó, precursor de esta idea, lleva labores de secretaria y trabajo de campo; y Ángel Quirós se encarga de colecciones científicas y trabajo de campo.

 


¿Cuáles son vuestros trabajos actuales?
      Se sigue actuando sobre una idea inicial: aumentar la cobertura de información en la distribución de los lucánidos ibéricos, a través de una base de datos creada por todos los colaboradores, y accesible por todos. Además, seguimos con los itinerarios de abundancias para detectar tendencias interanuales, ampliando la red de información sobre su presencia y conservación en Europa, obteniendo bibliografía, distribuyendo información de todo tipo, y colaborando en la medida de nuestras posibilidades en las actividades que van surgiendo.


¿Qué proyectos futuros tenéis pensado abordar?
      De momento seguir con las mismas líneas de trabajo, ampliando la red de colaboradores ibéricos y europeos. Esperamos poder ir publicando la información generada. Además hay la posiblilidad de realizar estudios genéticos con Lucanus cervus, pero esto está aún sin confirmar. Por supuesto, todo pasa por seguir contando con la inestimable colaboración de mucha gente.


Actualmente, el Lucanus cervus ¿en que situación se encuentra dentro de España? ¿Existe algún tipo de retroceso, está estancado...?
      No se conoce con precisión. Aún es numeroso en el litoral cantábrico y gallego, parece escaso en los cordilleras Ibérica y Central, y en el entorno pirenáico se desconoce su situación, donde hay zonas en que parece muy escaso y otros en las que casi es numeroso. Aunque se han constatado reducciones locales, no hay suficiente serie temporal de datos como para afirmar que no se deba a fenómenos cíclicos.

Muchas gracias, César.

Información en ...