| |
|
1ª
Reunión Entomológica 2002
Intervención
de Carolina Ivon Paris.
"La biodiversidad de la mesofauna en los tacurúes y su
rol en la descomposición de la Setaria sphacelata"
¿Qué es un tacurú?
La importancia de la fauna del suelo
Breve presentación del sistema de estudio
La biodiversidad de la mesofauna en los tacurues y su rol en la descomposición
de la broza
"Los
tacurúes son nidos de una especie de hormigas en Argentina
y que pueden llegar a medir un metro de altura y de diámetro.
Estos nidos llegan a interferir las actividades de labranza restando
valor comercial a los campos de labranza. Forma parte importante en
el estudio y conocimiento de los organismos que forman y se encuentran
en el suelo, los cuales establecen interacciones directas e inderectas
que repercuten en el funcionamineto del ecosistema del suelo, y por
ende, a la mayor o menor fertilización de nuestros suelos".
La
biodiversidad de la mesofauna del suelo de los tacurúes y su
rol en la descomposición de Setaria sphacelata
Lic. Carolina Ivon Paris
Universidad de Buenos Aires, Argentina.
¿Qué
es un tacurú?
Se denomina tacurúes a los nidos epígeos construidos
por la hormiga Camponotus punctulatus, nativa de la Argentina. Estos
nidos que persisten por mucho tiempo, son de gran tamaño (1
m de altura y diámetro) y dureza. Durante su construcción
son mobilizados 2100 kg/ha/año de suelo desde horizontes inferiores
(Folgarait, 1998). Los tacurúes, son resistentes a la erosión
debido al proceso de cementación que realiza la hormiga y,
a que generalmente, están cubiertos de vegetación. El
suelo de estos hormigueros presenta características diferenciales
ya que poseen una mayor concentración de materia orgánica,
carbono, nitrógeno, magnesio, potasio, calcio, sodio y capacidad
de intercambio catiónico en comparación con el suelo
alejado del montículo (Folgarait y otros, en prensa). Esta
mayor fertilidad podría deberse a una mayor actividad de los
organismos descomponedores de la materia orgánica dentro de
los tacurúes. Esta hormiga, a pesar de afectar la comunidad
vegetal que se es tablece
sobre el tacurú (Folgarait y otros, en prensa), no constituye
una plaga típica pues no consume material vegetal y sus preferencias
alimenticias de tipo omnívoro varían con la estación
(Gorosito y otros 1997).
Los tacurúes interfieren con las actividades de labranza, aumentan
las erogaciones tendientes a su eliminación y le restan valor
comercial a los campos donde su densidad es muy alta (Folgarait, com.
pers.). La densidad de estos nidos está aumentando en el NE
del país y se ha comprobado que su abundancia esta relacionada
con el nivel de disturbio agrícola del suelo (Folgarait y otros
1996).
La
fauna del suelo
La biodiversidad de los ecosistemas terrestres está cambiando
debido a las actividades desarrolladas por el ser humano. En particular,
la actividad agrícola produce una reducción en la biodiversidad
del suelo. Sin embargo, aún no está claramente establecida
la relación entre la biodiversidad del suelo y su funcionamiento,
y por lo tanto, no se puede precisar la consecuencia funcional de
su variación.
En la actualidad existen varias hipótesis acerca de la relación
entre biodiversidad y el funcionamiento del ecosistema. De ellas,
las dos opuestas incluyen, por un lado a la hipótesis clásica
que hace hincapié en que existe una relación causal
entre biodiversidad y funcionamiento del ecosistema, es decir que
a una mayor biodivesidad el funcionamiento del ecosistema será
mejor y tendría más resiliencia frente a disturbios
externos. Por otro lado, la hipótesis que propone que el funcionamiento
del ecosistema estaría direccionado por los atributos funcionales
clave de las especies dominantes y la composición de los tipos
funcionales. Entonces, para una función dada del ecosistema
solo sería necesario conservar aquellas especies que funcionalmente
fueran relevantes para el proceso en cuestión (Wardle, 2000).
Los organismos que viven en el suelo representan su biodiversidad
y pueden ser asociados en grupos funcionales, entendiendo como tal
al conjunto de organismos de distintos taxa que tienen un rol trófico
semejante (Brussard y otros 1997). Otra manera, más tradicional,
de agrupar a los distintos organismos del suelo es de acuerdo a su
tamaño (Hall 1996). Además, puede establecerse una relación
entre el tamaño y la función de un determinado organismo,
razón por la cual dentro de cada grupo funcional encontramos
individuos de tamaño similar, de distinto taxa, pero que pueden
cumplir funciones similares.
Entonces, teniendo en cuenta el tamaño y su función
los organismos del suelo pueden clasificarse en:
a) Macrofauna: en este grupo encontramos
a los invertebrados mayores a 2 mm que pertencen al grupo funcional
de los ingenieros del ecosistema suelo. Aquí se incluyen a
las lombrices, insectos sociales, algunas larvas, coleópteros
y diplopodos.
b) Mesofauna: son los invertebrados
que constituyen el grupo funcional de los transformadores de la broza,
su tamaño oscila entre 0.2 a 2 mm. Los organismos más
abundantes dentro de este grupo son ácaros y colémbolos,
pero también se incluye a los gusanos enchytraedidos y paurópodos.
c) Microfauna: este es el grupo
funcional de los micropredadores, menores a 0.2 mm y mayores a 2 mm,
que agrupa a los protozoos y nematodes de vida libre.
d) Microorganismos: en este grupo
encontramos a las bacterias y a los hongos que están asociados
al grupo funcional de los degradadores y son menores a 2 mm en el
caso de las bacterias.
Todos estos organismos establecen interacciones directas (alimentación,
excreción y producción de biomasa) e indirectas ("feedbacks"
entre distintos niveles tróficos) que repercuten en el funcionamiento
del ecosistema suelo. Por ende, el estudio de la fauna del suelo resulta
imprescindible para develar el funcionamiento de este complejo ecosistema
e idear una utilización del mismo que sea sostenible en el
tiempo.
La
biodiversidad de la mesofauna del suelo de los tacurúes y su
rol en la descomposición de Setaria sphacelata
Una actividad muy común en la localidad de Mercedes, es sembrar
pasturas de la gramínea Setaria sphacelata como alimento para
el ganado vacuno. Como consecuencia de ésta actividad, la densidad
de tacurúes aumenta de 25 colonias/ha en promedio para campo
natural a 150 colonias/ha en los campos sembrados con Setaria sphacelata
(Folgarait y otros, 1999). En experimentos realizados en condiciones
de vivero, se ha encontrado que los nutrientes del suelo del tacurú
benefician a esta pastura traduciéndose en una mayor biomasa
y calidad foliar al poseer mayor concentración de fósforo
y nitrógeno (Folgarait y otros, en preparación). Esta
mayor cantidad de nutrientes podría deberse a una mayor actividad
de los organismos relacionados con la descomposición de la
materia orgánica dentro de los tacurúes.
Dado lo descripto, C. punctulatus se comporta como una ingeniera del
ecosistema suelo (Folgarait, 1998) y, por lo tanto, es posible que
afecte la diversidad de la fauna del suelo. En particular, en este
trabajo se evalúo el efecto de los tacurúes en relación
a la mesofauna y a la descomposición de la biomasa vegetal.
La hipótesis básica de este trabajo fue que la biodiversidad
de la mesofauna del tacurú es mayor que la del suelo alejado
de su influencia y que dicha diferencia aumentaría la descomposición
de la gramínea Setaria sphacelata permitiendo explicar la mayor
fertilidad observada en los tacurúes. En este estudio se tomó
la descomposición como una medida del funcionamiento del suelo,
y se evaluó a la mesofauna como uno de los posibles grupos
funcionales que representan la biodiversidad del suelo y son, en parte,
responsables de esa descomposición.

Materiales y métodos
Los muestreos se realizaron estacionalmente en invierno (julio 1999),
primavera (noviembre 1999), verano (enero 2000), otoño (abril
2000) e invierno nuevamente (julio 2000). Durante cada muestreo, en
el tacurú y fuera del mismo (micrositios) se colocaron bolsas
de descomposición de 25 X 25 cm de distinto tamaño de
poro (7 mm, 2 mm y 100 mm) que contenían 8 gr de Setaria sphacelata
semi seca y se tomaron muestras del suelo aledaño a las bolsas
para la extracción de los organismos de la mesofauna (método
de Berlese). Al final de cada muestreo se extrajeron las bolsas de
descomposición colocadas al iniciarse cada estación.
La descomposición realizada por la mesofauna se obtuvo de restar
la bolsa de 100 mm (ingresaron nematodes y microorganismos) a la de
2 mm (ingresaron mesofauna, nematodes y microorganimos). La bolsa
de 7 mm representó el control ya que el ingreso de los organismos
del suelo no estuvo restringido. Los organismos recolectados en los
muestreos de julio y noviembre de 1999 fueron agrupados por morfoespecies.
Resultados
Las curvas de acumulación de morfoespecies observadas de julio
y noviembre evidenciaron que el esfuerzo de muestreo fue insuficiente
para capturar la riqueza de la mesofauna. La riqueza del tacurú
fue mayor en ambos muestreos, pero la biodiversidad del tacurú
sólo fue mayor en julio. La composición de las morfoespecies
de julio y noviembre fue distinto para ambos micrositios. La abundancia
de mesofauna para el tacurú respecto la de fuera fue mayor
en todos los muestreos, excepto en el de abril. El tacurú estuvo
caracterizado por los ácaros y el micrositio "fuera"
por los colémbolos, excepto en abril cuando los ácaros
caracterizaron a ambos micrositios. La abundancia de cada orden de
mesofauna insinuó una variación estacional lo cual implicaría
una diferente composición de la mesofauna a través de
las estaciones. Si bien la mesofauna estadísticamente no evidenció
estacionalidad en el porcentaje de descomposición aportado
para ambos micrositios, su abundancia y composición sí
fueron estacionales. Este aporte realizado por la mesofauna a la descomposición
para el tacurú fue máximo en el período abril-julio
2000 (cuando la abundancia de mesofauna fue baja) y para el "fuera"
en el período noviembre-enero (cuando la abundancia de mesofauna
fue mayor), poniendo en evidencia que la importancia del rol de la
mesofauna depende no sólo de su abundancia sino también
de su composición y varía según el micrositio
y la estación. La mineralización del fósforo
promovida por la mesofauna caracterizó al tacurú mientras
que el "fuera" fue caracterizado por una mayor descomposición
de celulosa.
Discusión
y conclusiones
Teniendo en cuenta el marco teórico actual, los resultados
de este trabajo muestran que la relación causal entre una biodiversidad
mayor y un mejor funcionamiento del suelo existe pero, no es directa
ni simple e incluye la acción de diversos grupos funcionales.
Por otro lado, la descomposición del grupo control mostró
la importancia de los factores abióticos en el proceso de descomposición
en ciertas épocas del año. Finalmente, se puede concluir
que el tacurú genera un ambiente con características
propias que imprimen una diversidad y funcionamiento característico,
que se ponen en evidencia con diferente magnitud según la época
del año.
Entonces, ¿será realmente C. punctulatus un problema
para los agricultores de Corrientes? o ¿deberíamos reevaluar
su categorización ? A la luz de los resultados de esta investigación,
esta hormiga crea micrositios capaces de albergar mayor biodiversidad
de mesofauna, lo cual se traduce según la época del
año en un mayor reciclado de fósforo y por ende en una
mayor fertilidad.
Bibliografía
Ø
Brussaard L, Behan-Pelletier V, Bignell D, Brown V, Didden W, Folgarait
P, Fragoso C, Södeström B, Tiedje J, Virginia R. 1997. Biodiversity
and ecosystem function in soil. Ambio 8: 563-570.
Ø
Folgarait P J, Perelman S, Gorosito, N B, Pizzio R, Fernandez J. En
prensa. Effects of Camponotus punctulatus ants on plant community
composition and soil properties across land-use histories. Plant ecology
99: 1-13.
Ø
Folgarait P J. 1998. Ant biodiversity and its relationship to ecosystem
functioning: a review. Biodiversity and conservation 7: 1221-1244.
Ø
Folgarait P J, Perelman S, Gorosito N B, Pizzio R. 1997. Effect of
Camponotus punctulatus ants on plant community composition and soil
across land use histories. Ecological Society of America, Annual Meeting,
Albuquerque, New Mexico, USA.
Ø
Folgarait P J, Gorosito N B, Benítez C, Fernández J,
Pizzio R 1996. La ecología de Camponotus punctulatus en relación
a campos con distinta historia de uso. V Simposio de Controle Biologico,
Foz do Iguazu, Brasil.
Ø
Gorosito N, Zipeto G, Folgarait P J. 1997. Las preferencias alimentarias
de Camponotus punctulatus en pasturas naturales e implantadas. XVIII
Reunión Argentina de Ecología, Buenos Aires, Argentina.
Ø
Hall G S. 1996. Methods for examination of organismal diversity in
soils and sediments. CAB International, Wallingford, UK. 307 pp.
Ø
Wardle D A, Huston M, Grime J P, Berndse F, Garnier E, Lauenroth W,
Setala H, Wilson S. 2000. Bulletin of the Ecological Society of America,
pp 235-246.
|