ANTON
VAN LEEUWENHOEK
(1632 - 1723). Nació en Delft (Holanda) en 1632, de familia
de ópticos,
profesión
que llegó a ejercer. Gracias a la perfección alcanzada
en el pulimentado de lentes, llegó a construir microscopios
que, aunque muy sencillos, permitieron considerables avances en el
conocimiento de la célula.
Por
esta razón y por los numerosos testimonios escritos que legó
es por lo que podemos considerarle el padre de la microscopía;
si embargo, es mundialmente reconocido como naturalista en vez de
serlo por su depurada técnica de óptico. Murió
en Delft en 1723.