Desde el 10 de Enero de 2001




CLASIFICACIÓN ETNOBIOLÓGICA DE LAS ABEJAS SIN AGUIJÓN (Hymenoptera, Apidae, Meliponinae): ESTUDIO DE CASO EN VILLA CANALES, GUATEMALA
Dulce María Bustamante Zamora 1 , Julio Morales Alvarez 2 .
Escuela de Biología, Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia, Universidad de San Carlos de Guatemala. Edificio T-10 segundo nivel, Ciudad Universitaria, Zona 12.

Índice

 Resumen

      Las abejas sin aguijón son un grupo de organismos culturalmente muy importantes para los nativos americanos ya que han sido una fuente de alimento y medicina durante miles de años. En ciertas áreas urbanas, el conocimiento tradicional acerca de los usos y beneficios de los productos de estas abejas están en peligro de perderse debido a la reducción del contacto del ser humano con el entorno natural. Para esta investigación se recopiló el conocimiento tradicional acerca de las abejas sin aguijón en el municipio de Villa Canales, ubicado pocos kilómetros al sur de la Ciudad Capital de Guatemala.
      A partir de la información brindada por once informantes, se encontró que seis clases de abejas sin aguijón son reconocidas por el 18% de los entrevistados, mientras que el resto conoce al menos una clase de abeja.
      La clasificación etnobiológica en Villa Canales podría definirse como de tipo utilitarista, y se hace bajo los siguientes criterios: (1) caracteres morfológicos y etológicos, (2) ubicación de la colmena, (3) tipo de colmena, (4) estructura de la colmena, y (5) color, sabor, consistencia, usos y producción de miel, y usos de la cera. Estos criterios son similiares a los utilizados por otros pueblos americanos.
      Entre los usos que se le dan a los productos de las abejas sin aguijón en Villa Canales están: (1) miel para consumo como alimento ó golosina, (2) miel para usos medicinales: curar afecciones en la vista, tratar golpes, tratar quebraduras, (3) cera para usos recreativos populares: elaboración de "tipaches", manualidades, (4) cera para usos medicinales: se usa para sacar espinas, (5) cera para usos prácticos: sellar injertos.
      El conocimiento más sobresaliente acerca de las abejas sin aguijón en Villa Canales, es el uso medicinal de la miel de "criolla" (Melipona beecheii) y doncellita (Tetragonisca angustula), para tratar enfermedades de la vista.
     No existen mitos, leyendas, creencias ó canciones respecto a éstas abejas en la población estudiada. El conocimiento tradicional acerca del reconocimiento y cuidado de las abejas sin aguijón, es principalmente mantenido por los hombres de las áreas rurales
1- Dulce María Bustamante Zamora es Bióloga, con interés en la entomología, etnobiología, y trabajo comunitario. E-mail: dulce_mariab@hotmail.com.
2- Julio Morales es Biólogo, docente de la Escuela de Biología, Universidad de San Carlos de Guatemala, especializado en Antropología y Etnología. E-mail: oncajr@amigo.net.gt.
Introducción
      El Municipio de Villa Canales se ubica al sur de la Ciudad Capital de Guatemala. Es uno de los municipios con más rápido crecimiento urbanístico, por lo que el conocimiento popular acerca de la naturaleza puede estar en proceso de desaparición.
      Actualmente, dentro del ámbito científico el conocimiento popular está siendo revalorizado y se han encontrado las explicaciones que fundamentan muchos mitos, creencias y tradiciones.
      Las abejas sin aguijón son un grupo de organismos culturalmente muy importantes, ya que han sido para los nativos americanos una fuente de endulzantes durante siglos, además de tener usos medicionales y artesanales, entre otros.
      Para esta investigación se perseguía averiguar cuántas clases de abejas sin aguijón son reconocidas por los pobladores del Municipio de Villa Canales, Guatemala; enlistar las bases sobre las cuales las personas clasifican las abejas; describir los usos que se le dan a los productos de las abejas sin aguijón; proveer una descripción del estado del conocimiento popular sobre abejas sin aguijón en este municipio, correlacionándolo con el fenómeno de expansión de la Ciudad Capital hacia el municipio y descubrir si existen mitos ó creencias sobre éstas abejas en la población estudiada.
      Para esto, se eligieron tres aldeas de la región y la cabecera municipal. Se ubicaron informantes en cada uno de estos sitios, con los cuales se practicó una entrevista abierta, para recopilar el conocimiento tradicional acerca de las abejas sin aguijón.

Las abejas sin aguijón ó "meliponas"
      Las abejas sin aguijón son una subfamilia de la familia Apidae, del Orden Hymenoptera de los insectos (Roubik 1989). Los himenópteros son insectos con cuatro alas membranosas, con partes bucales mandibuladas que forman una estructura en forma de lengua, a través de la cual el alimento líquido es tomado. En algunos casos, el ovipositor en las hembras está modificado en aguijón, el cual funciona como órgano de defensa y ofensa. La subfamilia de las meliponas se diferencia del resto de los miembros de Apidae por su venación reducida en las alas anteriores, aguijón atrofiado o no funcional y los ojos compuestos sin pilosidad (Borror 1989). Son reconocidas por su pequeño tamaño (la mayoría entre 15 mm de largo), relativa ausencia de pelo, y abdomen no puntiagudo. La venación de las alas es unica, con la celda marginal del ala delantera abierta en el ángulo (Hogue 1993).
      La subfamilia Meliponinae se originó probablemente en Africa (Willie 1979, citado por Roubik 1989) durante el período Cretácico medio (120 millones de años). Actualmente se encuentran en Australia y Nueva Zelanda, Africa, Sur este de Asia y Sur América. Kerr y Maule (1964, citados por Ramírez y Ortíz 1995) reportan 183 especies de abejas sin aguijón en el trópico del Nuevo Mundo, 32 en Africa, 42 en Asia y 20 en Australia y Nueva Guinea. Sin embargo se cree que esta cantidad ha aumentado y actualmente se conocen más de 500 especies distribuías en las zonas tropicales del mundo; de esta cantidad, la mayoría se encuentra distribuida en la zona tropical americana (Ramírez y Ortíz 1995). En los Neotrópicos centrales, se distribuyen especialmente en ambientes húmedos de tierras bajas. Están ausentes de los valles de los Andes, desiertos costeros, las Antillas excepto las islas mayores y aquellas cerca del continente (Hogue 1993).
      Las abejas sin aguijón se reconocen por sus habitos molestos cuando se les excita y sus asociaciones con sus nidos, los cuales están siempre densamente poblados, agresivamente defendidos, y de construcción única. Muchos están localizados en cavidades naturales, usualmente en el suelo o en troncos de árboles pero a menudo en sitios raros como esqueletos de mamíferos o aves, nidos de termitas u hormigas. El arreglo particular de elementos estructurales varía, pero los nidos siempre contienen celdas de cría en un grupo (género Trigona) o estratificados en panales horizontales (género Melipona), rodeados por una envoltura en capas, con los potes de miel y polen localizados fuera de la envoltura, y el canal de entrada encerado que a menudo se extiende fuera del nido es un tubo que se proyecta libremente. El complejo entero está amurallado por placas terminales fuertes o una cobertura exterior llamada batumen. Muchas clases de materiales de construcción se utilizan, primariamente cera, usualmente mezclada con otros materiales como propoleo, resina de plantas y/o goma colectada por las abejas. Mezclado con cera (cerumen), ésta es la sustancia de las celdas de cría. Lodo, heces, fibras de plantas, y fragmentos de hojas también se usan para fabricar el nido. Las provisiones larvales de algunas especies son conocidas por soportar la rica flora bacteriana que debe jugar un rol fundamental en la preservación y conversión metabólica de estas sustancias. (Hogue 1993)

Figura 1. Nido de Melipona en la cavidad de un árbol.
      Este tipo de nidos es el más elaborado de todas las abejas sociales nativas del Nuevo Mundo e identifica a las abejas sin aguijón como un grupo, así como su método de defensa en ausencia de aguijón. El órgano picador es vestigial y no tiene uso en ocasionar lesiones a enemigos mayores, pero estas abejas no son impotentes. En grupos, ellas se lanzan sobre aquellos que amenazan el nido, introduciéndose en los nostriles, oidos, pelo, y ojos. Aunque la mayoría emplea sólo las mandíbulas para pinchar, algunas depositan un fluido caústico originado en las glándulas de las bases de las mandíbulas. Muchos de los nombres nativos de estas abejas se refieren a su beligerancia y potencia (por ejemplo, cagafogos ó escupefuegos, torcecabellos). (Hogue 1993)
      Al igual que la abeja mielera europea, son insectos sociales, viven en colonias diferenciadas en castas de obreras, machos y reina, pero a diferencia de éstas la reina es fecundada solamente una vez y por un solo macho. La propagación de las colonias se efectúa por medio de enjambres, consistentes de una reina y un gran número de obreras. Las reinas hijas son las que salen a fundar la nueva colonia, todo el material es traído de la colonia madre, incluyendo la miel. (Hogue 1993; Ramírez y Ortíz 1995)
     Entre ellas se comunican la distancia y la dirección de forrajeo, pero solo con sonidos. La cera es producida por glándulas dorsales en el abdomen y excretada entre los tergos abdominales, y no en la región ventral. Se alimentan de materia orgánica, incluyendo animales muertos. (Hogue 1993; Ramírez y Ortíz 1995)
      La tribu incluye tres géneros, cada uno conteniendo muchas especies comunes, excepto Lestrimellita, la cual tiene dos especies. L. limao carece de la canasta de polen en la tibia trasera y produce olor a limón cuando se aplasta. Las especies del género Melipona son generalmente las más grandes (6 a 15 mm), relativamente peludas, con alas que no se extienden más allá de la punta del abdomen cuando se doblan. Las especies de Trigona son más pequeñas (2 a 8 mm), con el pelo esparcido, alas que se extienden más allá del abdomen cuando descansan y a menudo son brillantes. (Hogue 1993)
      Las abejas sin aguijón son generalmente beneficiales debido a su actividad polinizadora, aunque ocasionalmente dañan cultivos de frutos, especialmente citricos, cortando las flores que usan para construír sus nidos. (Hogue 1993)

Etnobiología de las abejas sin aguijón
     Según Hogue (1987), las abejas son casi culturalmente ubicuas, habiendo evocado en los humanos un considerable numero de supersticiones y adaptaciones simbólicas.
      Hogue (1993) considera que este grupo de abejas ha sido profundamente importante en la cultura humana latinoamericana, lo cual se evidencia en los muchos nombres comunes que reciben, no sólo como grupo sino como especies individuales.
Tabla 1. Algunos nombres comunes de las abejas sin aguijón.
País
Nombre común
Panamá Zeganas
Colombia Abejas bobos, angelitos
Amazonas peruano Arambasas
Venezuela Pegones
Costa Rica Culos de vaca, abejas, jicotes, abejas atarrá, etc.
Brasil Abelhas sem ferrao, torcecabelos, irapua, abelhas de cupim, cupira, jataí, xupé, abelhas bravas, cagafogos, etc. Se le llama Juanats a Melipona y pegones a Trigona.
México Necutli, pipiolin; Xun'an Kab a Melipona beecheii (Yucatán).
Guatemala Doncellita, serenita, criolla, joloncán, talnete, etc. Según Fray Francisco Ximénez (1722) los nativos les llamaban uzcab (mosquitos de miel).
Fuentes: Ximénez (1967), Hogue (1993), Solís (2000).
Cultivo de abejas sin aguijón: Meliponicultura
      Debido a su larga asociación con las abejas sin aguijón, los Amerindios desarrollaron una forma de cultivo que se ha denominado meliponicultura. Las colmenas nativas comunmente consisten de troncos huecos que son sembrados con porciones de panales silvestres. Después de que una nueva colonia se desarrolla en tamaño saludable, sus potes de miel son cosechados. Aunque varias especies son ocasionalmente mantenidas de esta manera, Melipona beecheii es la más frecuentemente domesticada. (Hogue 1993)
      Existe para Guatemala una antigua descripción del cultivo de las meliponas por parte de los nativos, registrada en el año 1722 en la Historia Natural del Reino de Guatemala, escrita por el religioso de la Orden de los Predicadores, Fray Francisco Ximénez (Ximénez 1967).
     En el título IV de su obra llamado "de las abejas", Ximénez se refiere a las abejas de esta forma: "Aqueste animalito, es muy peculiar de aquestas partes, y tanto, que totalmente se diferencian de las de España. Aunque en el tamaño, y el color, quieren semejarse algo, pero aquestas carecen totalmente de aguijón, y la fábrica de la miel y de la cera es muy diferente en todo porque ni hacen panales como las de España sino es para criar a sus hijos, y así aquestas abejas son muy peculiares de aquesta tierra…." "….procrean en árboles huecos, los cuales cortan de arriba y abaxo, y traen aquel tronco donde está el hueco, y lo tapan por una punta y otra, con un tiesto y lodo. Y de aqueste modo hacen los colmenares……." "no se satisfacen las abexas con aquel tapado, sino que sobre el lodo que han puesto ellas echan un betún, que parece hecho de arena y alguna resina, tan duro que parece piedra…"
     En 1923 el naturalista guatemalteco don Mariano Pacheco Herrarte realizó un estudio del mencionado título IV: "de las abejas", por encargo de la Facultad de Ciencias Naturales y Farmacia. El señor Pacheco escribió en esa oportunidad que las abejas a las que se refiere Ximénez puden ser Melipona fasciata y Melipona fulvipes (Citado por Herrera en el Prólogo de Historia Natural del Reino De Guatemala, 1967).
      En el área rural de Guatemala, los campesinos suelen tener colmenas de abejas sin aguijón en los alrededores de sus casas. Las colmenas son colectadas por los hombres en el campo; algunos suelen cortar el tronco donde se encuentra la colmena (cuando no es muy grueso) al que se denomina corcho; otros trasladan la colmena a una caja fabricada con madera, a un tecomate (calabaza vacía)3 ó un trozo de bambú. Ya de esta forma, son trasladadas y colgadas en una rama de árbol, bajo el techo de la casa ó en la pared. Las personas manejan artesanalmente sus colmenas, las castran cada 6 meses o un año, las protegen de las plagas o enfermedades con cal o ceniza, utilizan los productos principalmente para su propio consumo, pero también los venden, variando el precio según el tipo de abeja (Solís 2000). Existen meliponarios a gran escala en San Marcos, El Progreso y Jutiapa (Biol. Eunice Enríquez, Com.Pers. 2000).
3- Tecomate es el nombre común de Lagenaria clavata (Cucurbitaceae). Su fruto vacío se utiliza en algunos grupos como recipiente para contener agua, como instrumento musical o como instrumento en la cacería de felinos.
     En Costa Rica, según Van Veen et al. (1990, citado por Ramírez y Ortíz 1995), la meliponicultura se practica básicamente de dos formas:

(a) colonias mantenidas en troncos, de las cuales se extrae la miel por las aberturas laterales. Esta modalidad se usa para Melipona beecheii, en la Península de Nicoya y para Melipona fasciata en Pérez Zeledón. La producción de miel depende del tamaño de la cavidad del tronco, y puede ser aproximadamente de diez litros por nido.
(b) colonias colocadas en cajas pequeñas, trozos de bambú o calabazos, de las que se obtienen pequeñas cantidades de miel. Esta modalidad se usa más en el Valle Central para la crianza de nidos de Tetragonisca angustula. La miel obtenida es valiosa por las diversas propiedades medicinales que se le atribuyen.
      Los indígenas Kayapó del Brasil utilizan diferentes estrategias para castrar los nidos dependiendo de la agresividad de la especie. Además, practican una semidomesticación de 6 especies de abejas, pero solamente ciertos hombres la pueden realizar. Otras especies son mantenidas cerca de los domicilios, siendo traídos los nidos desde la selva e instalados en las casas o en los márgenes de las villas. Es de resaltar que estas personas asocian la presencia de abejas con un cultivo exitoso, a pesar de que no tienen una noción clara de polinización per se. Cuando Posey (1983) hizo una revisión de la correlación entre especies científicamente reconocidas y las identificadas por los Kayapó, encontró un 86% de correlación.
     Los mayas de Yucatán suelen cultivar a las abejas en troncos que cuelgan desde los techos de sus casas. Según las personas, Ya'ax (Vitex gaumeri) es la planta apropiada para instalar las colmenas; además, aseguran que Tz'itz'il-che (Gymnopodium antigonoides) es su planta nectarífera predilecta (Weaver y Weaver 1980).
      Los Miskito y los Sumu de Nicaragua, pueden observar el vuelo de las abejas y seguirlas hasta sus panales en los huecos de los árboles. Se trepan o tumban el árbol, toman la miel, y la que no se consume en ese momento se coloca en cañas de bambú, que se preparan especialmente para estas ocasiones. Los Boro, fermentan la miel de las abejas que no pican y producen un aguamiel ligeramente alcohólico, utilizado en fiestas. (Posey 1980)
     Metraux (1948, citado por Posey 1980) afirma que los Guaraní, han "semi-domesticado" la abeja. Anota que, aunque los indígenas consideran la miel como golosina, siempre dejan parte del panal y algunas de las larvas. Este acto intencional de dejar parte de la colonia para que retornen las abejas ahuyentadas, es una consideración importante cuando se trata de evaluar, si la abeja es, o no, una especie domesticada.

Usos de los productos de las abejas sin aguijón.
      Antes del descubrimiento y la conquista de América, la crianza de las abejas sin aguijón era parte de las costumbres religiosas, alimenticias y comerciales de muchos pueblos indígenas de América.
      En México, después de la conquista española la abeja nativa "domesticada" por los mayas denominada Xuna'an Kab (Melipona beecheii), problablemente de todas las especies existentes en la Península de Yucatán (14 en total) la única utilizada racionalmente, mantuvo su importancia respondiendo a los propósitos de los hispanos quienes monopolizaron la producción, imponiendo fuertes tributos de miel y cera a los indígenas, canalizando dichos productos principalmente a Europa. (González , s.f.)
      Durante la Colonia, Yucatán (que hoy es el mayor estado productor de miel de abeja europea en México) recibía por concepto de exportación de miel y cera de Xuna'an Kab (Melipona beecheii), 400,00 pesos mexicanos; dichas exportaciones iban a España vía Cuba. El principal volumen de exportación era la cera, la cual no sólo se recogía de colmenas domésticas, sino que había cuadrillas de cosechadores que la recogían del campo. Por otro lado, la miel también se recibía como pago de tributos. Todavía a principios de siglo se mantenía el volumen de exportación y el miel de Xuna'an Kab era el edulcorante preferido de los yucatecos. (U T'AN YIK'EL KAB 1991)
      La miel ha sido utilizada como mercancía y tributo en Yucatán a través de la historia, y parece que fué así en tiempos prehistóricos también. En base a algunas referencias históricas, se cree que las técnicas de cultivo de abejas permanecen virtualmente idénticas a las utilizadas en tiempos prehistóricos, excepto por algunas pequeñas modificaciones. (Weaver y Weaver 1980)
      La miel y la cera fueron productos comercializados por los indígenas para pagar los impuestos a los colonizadores; la cera se exportaba a España, y se conocía con el nombre de cera de Campeche. En Costa Rica, los habitantes de la Península de Nicoya conservaban y criaban a las abejas sin aguijón, cuya producción de miel abasteció el consumo nacional hasta los inicios del siglo XX. (Ramírez y Ortíz 1995)
     En todo el Nuevo Mundo, antes de la introducción de la caña de azúcar y de la abeja europea (Apis mellifera), la principal fuente de endulzantes eran las abejas sin aguijón. Desde la introducción de la abeja europea, el cultivo de Melipona beecheii no ha desaparecido, ya que la miel de ésta última tiene propiedades curativas que no posee la miel de la abeja occidental. Hasta hoy en día el dulce producto de estas abejas es preferido entre los indígenas y gente del campo, quienes hacen con él condimentos, bebidas y medicinas. La miel de abejas específicas se ha supuesto tiene valor para curaciones específicas, por ejemplo, la miel de Trigona jaty, una especie ampliamente cultivada en el sur de Brasil, es un remedio para la garganta inflamada. El balche, hecho de la miel de abejas sin aguijón, era una bebida ceremonial de los Mayas y la borrachera por embeberlo era obligatoria en rituales religiosos. La miel de la abeja limón (Lestrimelitta limao), es venenosa, una cualidad que curiosamente contribuyó, no a detractarse de su uso, sino a promover su uso terapeútico. Los Gurayo de Bolivia fueron reputados por usar miel de esta abeja para curar la parálisis. (Hogue 1993)
      La cera también cuenta con aplicaciones precolombinas que continúan entre la población rural actualmente. Se aplica para manufactura de candelas, artículos contra agua, formación de íconos religiosos. Es un adhesivo común, material para relleno, lubricante, y ocasionalmente terapeútico menor como removedor de cayos y verrugas. Su significacia histórica más importante se deriva de su uso en metalurgia. En las civilizaciones Pre colombinas los orfebres desarrollaron sin influencia del Este, una técnica en la que moldeaban joyería en oro y otros artículos de la mejor calidad con una "técnica de la cera perdida" idéntica a la practicada por los artesanos del Viejo Mundo, pero empleando cera de meliponas en lugar de la de abejas europeas. (Hogue 1993)
      Ciertas tribus Paraguayas reconocieron derechos de propiedad en miel silvestre. Los tributos eran pagados a menudo con miel y cera; el texto Códice Mendoza especifica cantidades que serían entregadas a Moctezuma por comunidades Aztecas de tierras bajas. Incluso hoy en día dentro de los Maya de Yucatán, se celebra una ceremonia conocida como u hanli cab en la cual se les suplica a los dioses Mayas abejas bendecir las abejas cultivadas. (Hogue 1993)
      Los Cayapa de Ecuador utilizan la brea o cera para calafatear canoas, impermeabilizar cerámica, se hierve con pigmentos para pintar canoas, impermeabilizar cerbatanas y también para curar heridas y raspaduras. En otras regiones se han reportado otros usos: encerado de cordeles de pesca, como pegamento al confeccionar lanzas, flechas y otros implementos; también se usa en la iluminación. (Posey 1980)
      Muchos usos pueden enumerarse para los productos de las abejas sin aguijón en la actualidad entre los pueblos latinoamericanos. En la Tabla 2 se enlistan algunos de ellos.
Tabla 2. Algunos usos de los productos de las abejas sin aguijón en tres países latinoamericanos.
País
Usos
Fuente
Costa Rica
  • Aliviar dolores después del parto
  • Prevenir hemorragia vaginales y várices, pues se cree purifica la sangre y limpia los órganos reproductivos y digestivos
  • Como tónico vitalizante
  • Prevención y tratamiento de afecciones del tracto respiratorio
  • Se consume con tortilla o pan con "cuajada", también se mezcla con la carne de tepezcuintle o se usa para endulzar jugos de fruta
Ramírez y Ortíz (1995)
México
  • Tratamiento de afecciones como úlcera en la boca, erupciones en la piel y problemas urinarios.
  • Reestablecimiento de las mujeres que acaban de dar a luz ó curación del Sudor de Noche.
  • Tratamiento de la catarata en los ojos y para aliviar golpes en los ojos de los animales.
  • La cera se utilizó para la confección de candelas, también como sustituto de la grasa o margarina. Los recipientes para guardar alimentos se sellaban con cera de abejas. En las marimbas es usada para afinar las teclas o pegar los diafragmas en los tubos de resonancia.
Ramírez y Ortíz (1995); Revista UT'ANYIK'ELKAB (1991)
Guatemala
  • Comestible: la miel y el suchío (polen)
  • Medicinales: la miel. Sirve para tratamiento de las "nubes" en la vista, curar llagas, eliminar cicatrices, fortalecer pulmones, en quemaduras, dolores musculares, para que crezcan las uñas.
  • Doméstico: la cera. Sirve para sacar espinas, para cubrir las baquetas de la marimba, para los machetes, dolor de oídos, para tapar ollas y tambos, para pegar cosas en la pared
Solís (2000)

[Índice]

Clasificación Etnobiológica. Leyendas, Tradiciones.
      Para Guatemala, no existen registros de leyendas referidas a las abejas sin aguijón (Lic. Celso Lara, CEFOL, comm.pers. 2000). Sin embargo si se hace mención de los productos producidos por éstas en algunas historias de pueblos mayas.
      El Popol Vuh, que cuenta las historias de los Quichés de Guatemala, en la narración "El comienzo del secuestro y de la muerte de la gente de los pueblos", menciona que los primeros cuatro hombres que fueron creados (Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iquí Balam) "…andaban por los cerros y les llevaban a sus mujeres y a sus hijos tábanos, avispas y panales para comer…." (Popol Vuh 1965; Popol Vuh 1973)
      En las Leyendas sobre el origen del pueblo Quiché, recopiladas en Rabinal, Baja Verapaz por Jaime Búcaro (1995) se menciona: "Rabinal Achí fué un ser sobrenatural que no nació en la tierra sino que vino del cielo", "dispuso entonces [Rabinal Achí] crear a la gente y en poco tiempo, todo este territorio se pobló de habitantes", "Rabinal Achí tenía que mantener a toda la gente que había creado y los alimentaba sólo con miel blanca, que él mismo iba a buscar a las montañas."
     Sobresale en estas dos narraciones la presencia de la miel y los panales, que representan el alimento con que se sustentaron los primeros hombres del pueblo Quiché.
      Entre la tradición oral referida a estos insectos podemos mencionar que en la Historia Natural del Reino de Guatemala, Fray Francisco Ximénez relata que los nativos le mencionaron que después de las peleas, las abejas cargaban a las muertas de su familia, y las llevaban a enterrar, a las orillas de los ríos en la arena (Ximénez 1967).
     Solís (2000) ha entrevistado a los habitantes de algunas aldeas del municipio de Pueblo Nuevo Viñas, Santa Rosa, Guatemala, y encontró que algunas personas les atribuyen a las abejas virtudes mágicas como la de trasladarse de un lugar a otro en segundos; otras personas creen que reflejan el estado del hogar, indicando que si existen pleitos en el hogar, las abejas dejan la colonia; los entrevistados coincidieron en opinar que las abejas son un regalo de Dios.
      Los habitantes de Pueblo Nuevo Viñas reconocen 13 especies de abejas, y las clasifican según los siguientes aspectos:
  • color de la abeja,
  • los tipos de árboles en que se instala la colmena,
  • caracteristicas, productividad y usos de la miel,
  • la estructura de la colmena ,
  • comportamiento (vuela sobre las heces, no le gusta el ruido, se esconde de la gente, etc.) (Solís 2000)
      La tradición de los Kayapó del Brasil dice que los humanos aprendieron a ser sociales de un hombre sabio ancestral (wayanga), quien ganó su conocimiento del estudio del comportamiento de abejas, avispas y hormigas. Por esta razón los Kayapó continuan sus observaciones de la naturaleza y de los Hymenopteros en particular, lo cual les ha valido la reputación de etólogos perspicaces. (Posey 1983)
      Los Kayapó consumen la miel de las abejas sin aguijón, utilizan las ceras (para impermebilizar canoas, las queman en ceremonias o para curar enfermedades), el batumen (resina) e incluso las pupas, larvas y el polen son considerados delicadezas.
      Poseen varias formas de clasificar las abejas:
  • En base a su comportamiento cuando son molestadas: dóciles, picadoras, mordedoras o causadoras de ampollas.
  • En base a las propiedades de la miel: sabor, acidez, producción por nido, época de castración, etc.
  • En base a su morfología.
  • En base a la estructura del nido (forma y tamaño del tubo de entrada; tamaño del nido; cantidad de miel por nido, etc.) y a su localización (en la tierra, en un árbol, en montículos de termita abandonados, etc.).
     Posey (1983) observó que fuera del nicho ecológico, la habilidad de los Kayapó de identificar las abejas es generalmente poco confiable. De una población de 600 habitantes, solamente dos eran consistentes en identificar las especies en base a su morfología. Además, el conocimiento de las abejas es parte del dominio cultural masculino, y las mujeres saben poco acerca de las abejas.
      En Yucatán, México, los mayas celebran ceremonias conectadas con las abejas y su cultivo, que pueden ser remanentes de la religión tradicional, más que de la religión de grandes sacerdotes ancestrales, y sin duda han evolucionado para incluir elementos del Catolicismo. En maya, la abeja Melipona beecheii es llamada colecab que significa "dama abeja", y los mayas creen que es en cierta forma santa, y solamente el maíz es más especial para esta gente. (Weaver y Weaver 1980)
      Weaver y Weaver (1980) han descrito todos los pasos del ritual que se realiza para castrar la colmena, la cual se caracteriza por la necesidad de dejar a la colmena limpia de malas influencias que pudieran entrar durante el proceso. Además, se describe la ceremonia mayor de bendición de las abejas (u hanli cab), la cual requiere a un sacerdote shaman y debe realizarse cada cuatro años, pero actualmente rara vez se practica.
     Los mayas yucatecos creen que cuando una persona que posee colonias de abejas muere, las abejas se irán a menos que el heredero vaya inmediatamente después de la muerte a avisarles a éstas del desceso. Según ellos las abejas necesitan saber que alguien las cuidará. Además, si el cultivador visita un cementerio, no debe visitar las colonias en tres semanas, porque acarreará la tristeza del cementerio. Un cultivador que ha tocado un cadáver; sólo podrá tocar sus colmenas después de lavarse varias veces con hojas de chacah o naranja. (Weaver y Weaver 1980)

      Los Cayapa de Ecuador reconocen cuatro tipos de abejas (reconocidos por la ciencia como especies), basados en la calidad de la cera que produce cada una de ellas. Los cuatro tipos son:
  • La abeja negra que vive en huecos de los árboles, y produce buena cera.
  • La abeja negra que también vive en huecos de árboles pero, que produce más miel que cera.
  • La abeja negra que construye sus nidos en el suelo, y su cera no es de mucha utilidad.
  • La abeja amarilla, cuya cera es de color negro.

Lugar de Estudio: Municipio de Villa Canales, Guatemala
      El municipio de Villa Canales se ubica al sur del departamento de Guatemala (Guatemala, Centro América); posee una extensión de 160 km² y se compone de trece aldeas y de un centro urbano, la Cabecera Municipal. Una de las aldeas (Boca del Monte) puede considerarse también un centro urbano ya que se ubica a pocos kilómetros de la Ciudad Capital de Guatemala y en los últimos años ha presentado un crecimiento acelerado en su población y urbanización (Historia, Estructura y Desarrollo del Municipio de Villa Canales 1986).
      El clima es semicálido a templado, agradable de carácter húmedo (sistema Thornwithe). La vegetación natural del municipio, según el sistema de Zonas de Vida de Holdrige, comprendía al sur un Bosque muy húmedo subropical cálido, y al norte bosque húmedo montano bajo subtropical. Sin embargo pueden observarse variaciones microclimáticas entre aldeas como Santa Elena Barillas (1670 metros de altura) y El Jocotillo (1120 metros de altura), siendo el primero de clima más fresco y tiene vegetación caracterizada por cipreses y pinos, mientras que en la segunda aldea, el clima es más cálido y con vegetación latifoliada (Monografía del Municipio de Villa Canales 1996).
     Los principales usos de la tierra son cultivos anuales, pastos, pastos cultivados, cultivos permantente (café) y semipermanente; aún existe bosque disperso (Monografía del Municipio de Villa Canales 1996).
Según el censo nacional de 1994 la población de este municipio está compuesta de la siguiente forma:
Tabla 3. Población de Villa Canales.
Total
Hombres
Mujeres
Total 62334 30879 31455
Urbana 5525 2648 2877
Rural 56809 28231 28578
(Monografía del Municipio de Villa Canales 1996)
 La población urbana es la que habita la Cabecera Municipal. La Rural es la habitante de Aldeas y Caseríos. La población indígena constituye un 1.7% respecto al total. La aldea Boca del Monte posee 26500 habitantes, lo que deja un 53.36% de la población rural distribuída en el resto de 12 aldeas del municipio. Según el censo 1973-1981, la población estaba estructurada de la siguiente forma:

Tabla 4. Composición étnica de la población de Villa Canales entre 1973-1981.
Total
Hombres
Mujeres
Total 39309 19978 19331
Ladino 38617 19629 18988
Indígena 668 340 328
Ignorado 24 9 15
(Monografía del Municipio de Villa Canales 1996)
      La población original de la región era la tribu de los Petapas del grupo Pocomam pero que pertenecía jurisdiccionalmente al Reino Cakchiquel. La conquista de esta tribu fué pacífica, ya que el Cacique Cahzualam decidió aliarse a los españoles. Durante la colonia se asentaron en las faldas de una montaña del lugar, un grupo de 200 mexicanos, Los Chichimecas de descendencia Tlascalteca (Historia, Estructura y Desarrollo del Municipio de Villa Canales 1986).
      La Villa de San Miguel Petapa fué de los primeros poblados de Guatemala, y es uno de los más antiguos y primeros curatos de indígenas, una reducción de Pocomames. Existían antiguamente dos pueblos: San Miguel para los españoles y ladinos y Santa Inés para los indígenas; ambos muy cercanos, y ubicados en la vera del camino que llevaba de Santiago de Guatemala a El Salvador y Honduras, por lo que tenía mucho tránsito y era un lugar predilecto para el comercio. En el año de 1562 contaba con 746 habitantes y 177 casas (Historia, Estructura y Desarrollo del Municipio de Villa Canales 1986).
     Los indígenas de la región, Los Petapas, rápidamente dejaron de necesitar intérpretes para comunicarse con los españoles, siendo la mayoría bilingües. Actualmente no se conservan ni el traje ni el dialecto. Durante la colonia las actividades productivas eran los cultivos de caña, maíz, naranja, trigo, y también existían los trapiches de azúcar (Historia, Estructura y Desarrollo del Municipio de Villa Canales 1986).
     En 1762 San Miguel y Santa Inés son destruídos por una inundación. Los ladinos se trasladaron a unos kilómetros de distancia, y el pueblo se conoce hoy como Villa Nueva. El pueblo de los indígenas también se trasladó y ostentó el nombre de San Miguel Petapa (hoy el mismo). El pueblo que quedó habitado por algunas familias que decidieron quedarse se llamó Pueblo Viejo, que en 1915 se denominó San Joaquín Villa Canales y actualmente se conoce solamente como Villa Canales (Historia, Estructura y Desarrollo del Municipio de Villa Canales 1986).
     Al suprimirse el Departamento de Amatitlán, Villa Canales se incorporó a Guatemala como municipio, por el Decreto Legislativo No.2081 del 29 de abril de 1935; situación que guarda hasta la fecha (Monografía del Municipio de Villa Canales 1996).
      El municipio de Villa Canales, (especialmente su aldea Boca del Monte, la más cercana a la Capital), se ha convertido en una extensión de la Ciudad Capital. A este proceso de encuentro del área ubanizada de la ciudad con los municipios aledaños se le denomina conurvación (Solares 1995, citado por Bustamante et al 1995). Este proceso se caracteriza por la existencia de urbanizaciones y colonias, rutas de transporte urbano y por que muchos de los habitantes no poseen cédula de vecindad del municipio que es su lugar de residencia.

Método
      El estudio realizó en tres aldeas del municipio (Santa Elena Barillas, Los Pocitos y El Jocotillo) además de la Cabecera Municipal de Villa Canales. El trabajo de campo se efectuó entre los meses de abril y agosto del año 2000. Las entrevistas se hicieron exclusivamente a personas que tenían o tuvieron colmenas de abejas sin aguijón (a excepción de un informante de la Cabecera Municipal). Se utilizó el método de entrevista abierta, una charla entre el entrevistador y el informante. La información era posteriormente anotada en una libreta. Solamente en una entrevista se utilizó grabación en cinta de audio.

Resultados

A) Informantes y su conocimiento estimado
Sexo
Edad en años
Ocupación
Conocimiento Estimado*
ALDEA EL JOCOTILLO
1 Masculino
45
Guardián de granja cafetalera, ex apicultor
3
2 Masculino
65
Guardián de granja cafetalera y piñera
2
3 Femenino
70
Ama de casa
1
4 Femenino
65
Ama de casa
1
5 Masculino
35
Desconocida
1
6 Masculino
25
Desconocida
1
ALDEA LOS POCITOS
7 Masculino
71
Agricultor
2
8 Masculino
76
Agricultor
2
ALDEA SANTA ELENA BARILLAS
9 Masculino
63
Agricultor, Apicultor
3
CABECERA MUNICIPAL
10 Masculino
55
Panificador
1
11 Masculino
50
Transportista
1
Tabla 5. Conocimiento estimado de los informantes entrevistados, por aldea.
              *3=mucho, 2=regular, 1=poco, 0=ninguno.
      Se entrevistaron en total once informantes, de los cuales nueve eran hombres y dos mujeres. Dos de los informantes varones (18%) fueron capaces de describir seis clases de abejas sin aguijón, cinco de los informantes describieron por lo menos más de una, y dos de los informantes (los de la Cabecera Municipal) solamente mencionaron saber de la existencia de las abejas pero no pueden distinguir una de la otra. Respecto a las mujeres, una manifestó conocer dos clases de abejas, y otra, solamente una clase.
B) Clases de abejas sin aguijón reconocidas por los informantes de Villa Canales y los criterios para su clasificación
ABEJA/
CRITERIOS
DONCELLA
CRIOLLA
CULO DE CHUCHO
JOLONCÁN
TALNETE
CONGO
Características externas: Canchita (amarilla)Finita (delgada, sutil)"Parece mosquita"Chiquita (pequeña)Larguita (alargada) Morenita (de color oscuro)
Redonda
Grande
Rayada (se refiere a los patrones de rayas en el abdomen).
Chiquita (pequeña)
Larga (alargada)
Cuerpo de color negro"Boquita negra" (cabeza negra).Alas amarillas con la punta blanca.
Color "canche" (claro ó amarillo). Cabeza nega - Color "gris atrasito" (abdomen de color gris)- Parecida al congo, pero canchita (amarilla)*. Tamaño regular. Abeja "negrita" (de color negro u oscuro).
Usos: Miel: buena para la vista, para tratar quebraduras, para alimentación del intestino, para debilidad en los pulmones, y para tratar golpes. La miel se utiliza en emplastos junto con frijolillo (semillas de leguminosa) molido para tratar quebraduras; es buena para la vista; para tratar golpes y Heridas. Miel solamente para comer;la cera se usa para "sacar chutes" (extraer espinas);es la mejor cera para los "tipaches"#   Miel medicinal;El Suchío (polen) se usa como purgante para el estómago. La miel y el suchío (polen) se usan para comerlos; la cera se usa para sellar injertos;produce un litro de miel cada vez que se castra; su cera es la mejor para los "tipaches"2;la cera también puede usarse para hacer flores de adorno (manualidades).
* No existe un solo criterio para describir a esta abeja entre los informantes; es posible que se le llame talnete a más de una especie.
# Los tipaches eran ruedas de cera, en uno de los lados se les dibujaba una cara y los niños las hacían durante el verano (después de la castración de las colmenas), para jugar. El juego consistía en voltear un tipache colocado en el suelo, tirando otro sobre él. Si el tipache daba la vuelta, la persona se ganaba los dos. La cera de culo de chucho y de las abejas sin aguijón era la mejor para hacerlos ya que esta cera "pega", mientras que la de abeja extranjera no sirve para este juego. (Información proporcionada por el Sr. José Rubén Zamora, Com. Pers.). Hoy en día, el sistema de este juego ha sido adaptado por marcas comerciales y se han sustituído las ruedas de cera por ruedas de sintéticas, a las cuales se ha denominado "tazos".

ABEJA/
CRITERIOS
DONCELLA
CRIOLLA
CULO DE CHUCHO
JOLONCÁN
TALNETE
CONGO
Características de la Miel: ClaraRalaDulce. Produce una vasada (un vaso) cada vez que se castra Blanca Espesa Dulce pero acida Se produce en forma abundante Se produce abundantemente   Ácida  
Ubicación de la colmena: En los árboles En los árboles Dentro de la tierra La colmena es una "chibola" (esfera) sobre los árboles; su nido va en "capitas" (refieriéndose a la construcción de la colmena, que es de paredes construídas en capas) Dentro de la tierra Su colmena es una "chibola" (esfera) sobre un árbol.
Ubicación de la miel dentro de la colmena Miel dentro de una bombita (pote) clara, amarilla, alrededor de donde están los hijos (alrededor de la cámara de cría). Miel dentro de "chirulitas redondas" (potes redondos). La miel está revuelta con el suchío (polen). La miel está revuelta con el suchío (polen). MedicinalSuchío purgante para el estómago La miel está revuelta con el suchío (polen).
Comportamiento de la abeja: Abejas humildes, sencillas y serviciales. Cuando una persona se acerca, se esconde; no se defiende, es delicada, fina (sutil) y "abejea" (vuela) despacio.     Cuando una persona se acerca se esconde; "abejea" (vuela) de 3 a 4 de la tarde;no es agresiva, es mansa. Abeja muy agresiva, muerde, se mete en las orejas, se enreda en el pelo.
C) Clasificación etnobiológica de las abejas sin aguijón presentes en Villa Canales

D) Clave dicotómica que puede elaborarse con las características de clasificación etnobiológica de las abejas sin aguijón de Villa Canales
Nota: En esta clave dicotómica se utilizan los términos pronunciados por los informantes, y se coloca entre paréntesis su significado.
1. Colmena en árbol 2
'1. Colmena bajo la tierra 5
 
2. Colmena como una "chibola" (esfera) sobre el árbol 3
'2. Colmena en un hueco dentro del árbol 4
 
3. Color "canche" (amarillo), miel revuelta con el "suchío"(polen) Joloncán o Coloncán
'3. Color "negrito", dentro del panal, la miel revuelta con el suchío, y se usa para comer; la cera se usaba para tipaches, en injertos y manualidades Congo
 
4. "Canchita" (amarilla), "finita" (delgada, sutil), "chiquita" (pequeña), "larguita" (alargada); miel medicinal, clara, rala, dulce y se produce en pocas cantidades Doncella ó Chumela
'4. "Morenita" (color oscuro), "redonda", grande, rayada (refiriéndose al abdomen rayado); miel medicinal, blanca, espesa, dulce, acida y se produce abundantemente Criolla
 
5. Tamaño regular, cabeza negra, "gris atrasito" (refieriéndose al abdomen de color gris); miel medicinal y ácida; "su nido es como una piña que alrededor tiene vejiguitas en forma de dedos donde guardan la miel" (se refiere a la estructura del panal, que está compuesto de potes -vejiguitas- alargados donde se almacena la miel). Talnete
'5. Tamaño: "chiquita" (pequeña), larga (alargada), de color negro, de alas amarillas; la miel sirve para comer, la cera se usa para "sacar chutes" (extraer espinas) y es la mejor para hacer tipaches, se produce abundantemente. Culo de Chucho ó Mandinga

Discusión de Resultados

Clasificación Etnobiológica
      Una clasificación etnobiológica es una categorización y nomenclatura de la naturaleza por personas de sociedades tradicionales e/o iletrados.       Existen hoy en día, dos corrientes que explican de manera muy diferente el por qué los seres humanos clasifican la naturaleza. La primera teoría se conoce como el utilitarismo y la segunda como intelectualismo.        Según Lévi-Strauss (citado por Berlin 1992), los pueblos primitivos poseen una extrema familiaridad con su ambiente biológico…que escasamente es de efecto practico porque su principal propósito no es uno práctico. Esta familiaridad hace frente más a requerimientos intelectuales que a satisfacer necesidades, debido a que clasificar tiene un valor por si mismo. De acuerdo a este punto de vista, existe en el ser humano una "necesidad intelectual" de clasificar el mundo natural porque es inherente la "demanda por el orden" (Berlin 1992).       Lévi-Strauss (1989) propone que los pueblos "primitivos" son perfectamente capaces de poseer un pensamiento desinteresado, es decir, son movidos por una necesidad o un deseo de compreneder el mundo que los circunda, su naturaleza y la sociedad en que viven. Por otro lado, responden a este objetivo por medio intelectuales, exactamente como lo hace un filósofo o incluso, en cierta medida, como puede hacerlo o lo haría un científico. Decir que un pensamiento es desinteresado no siginifica asimilarlo al pensamiento científico. Es evidentemente diferente, porque su finalidad reside en alcanzar la compresión total, lo cual es contrario al pensamiento científico, que consiste en comprender primero las partes para llegar al todo.      Durkheim y Mauss (1963) afirman que el objetivo de las clasificaciones no es facilitar la acción, sino mejorar el entendimiento, para hacer intelegibles las relaciones que existen entre las cosas. Esto puede interpretarse como un punto de vista intelectualista.

      Por otro lado, el utilitarismo propone que antes de que los seres humanos puedan utilizar los recursos biológicos del ambiente local, deben primero clasificarlos. La gente debe ser capaz de reconocer, categorizar, diferenciar una cosa de la otra, y ser capaz de transmitir este conocimiento a otros. (Berlin 1992)      En síntesis, la corriente intelectualista propone que los seres humanos clasifican la naturaleza para llenar una necesidad de comprender el mundo que los circunda, mientras que la corriente utilitarista propone que el ser humano clasifica para poder usar la naturaleza y después poder transmitir ese conociemiento.      La información etnobiológica apoya que los seres humanos son capaces de reconocer muchos patrones distintos en la estructura de la naturaleza. Para los biólogos sistemáticos estos patrones se refieren al sistema natural. Este sistema se manifestó presumiblemente porque la habilidad humana para reconocer y categorizar grupos de seres vivientes que son similares entre sí en grados variados de su estructura morfológica. Esta habilidad de reconocer patrones es probablemente innata. Estos procesos de clasificación son llevados a cabo utilizando diferenciaciones que permiten distinguir una cosa de la otra, y además generalizaciones que permiten la formación de grupos mayores inclusivos. (Berlin 1992)      Para Durkheim y Mauss (1963), las clasificaciones primitivas no surgieron solamente por la habilidad de reconocer grupos. Estos sociólogos opinan que las clasificaciones fueron modeladas cercana y fundamentalmente en base a la organización social: los hombres clasificaron las cosas porque ellos mismos estaban divididos en clanes,…….Las primeras categorías fueron las categorías sociales; las primeras clases de cosas fueron las clases de hombres,.….Fué debido a que los hombres estaban agrupados, y pensaron en sí mismos en forma de grupos, que en sus ideas surgió agrupar otras cosas,…….Los moieties fueron los primeros géneros; los clanes, fueron las primeras especies. (Durkheim & Mauss 1963)     Respecto a nuestro estudio de caso, en Villa Canales son reportadas por los informantes seis tipos de abejas sin aguijón. La forma de vida 'abeja' es identificada fácilmente por los informantes y consituye un grupo mayor en el que están incluídos simplemente aquellos insectos que producen miel.       Los entomólogos (científicos que estudian los insectos) incluyen a las abejas dentro del Orden Hymenoptera, Familia Apidae, Subfamilia Meliponinae y cada especie se determina observando caracteres morfológicos tales como venación alar, caracteres de las patas, antenas, tórax, abdomen, ojos, partes bucales, etc. (Borror, 1989).      Fuera del mundo científico, las personas realizan la clasificación de la naturaleza utilizando otros caracteres.      En el caso de los campesinos de Villa Canales, se encontró que la clasificación se efectúa en base a:
  • caracteres morfológicos y etológicos de la abeja;
  • ubicación de la colmena, tipo de colmena, estructura de la colmena;
  • color, sabor, consistencia, usos y producción de miel, y usos de la cera.
     Este resultado se ve reafirmado en lo encontrado por Solís (2000) en Pueblo Nuevo Viñas, Santa Rosa, Guatemala, donde los campesinos hacen la clasificación en base a las mismas características.       La corriente utilitarista de clasificación etnobiológica parece la más adecuada para explicar el por qué las abejas se clasifican bajo estos criterios: las personas las clasifican para poder reconocer que clases son brindan mayores beneficios, y poder transmitir así esta información.      De igual forma, a lo largo de Latinoamérica, los pueblos utilizan básicamente los mismos criterios para la clasificación de las abejas sin aguijón.      Los Kayapó del Brasil, tienen varias formas de clasificar las abejas:
  • En base a su comportamiento cuando son molestadas: dóciles, picadoras, mordedoras o causadoras de ampollas.
  • En base a las propiedades de la miel: sabor, acidez, producción por nido, época de castración, etc.
  • En base a su morfología.
  • En base a la estructura del nido (forma y tamaño del tubo de entrada; tamaño del nido; cantidad de miel por nido, etc.) y a su localización (en la tierra, en un árbol, en montículos de termita abandonados, etc.). (Posey 1983).
     Los Cayapa del Ecuador reconocen cuatro tipos de abejas (reconocidos por la ciencia como especies), basados en la calidad de la cera que produce cada una de ellas. Los cuatro tipos son:
  • La abeja negra que vive en huecos de los árboles, y produce buena cera.
  • La abeja negra que también vive en huecos de árboles pero, que produce más miel que cera.
  • La abeja negra que construye sus nidos en el suelo, y su cera no es de mucha utilidad.
  • La abeja amarilla, cuya cera es de color negro. (Posey 1980)
      La constancia del conocimiento respecto a las abejas sin aguijón en los pueblos Latinoamericanos tradicionales nos indica la importancia de este grupo. La similitud de criterios de clasificación en lugares tan distantes como la Amazonia brasileira y el área rural guatemalteca, puede deberse a que, según como lo expresa Lévi-Strauss (1989): "pese a las diferencias culturales existentes entre las diversas fracciones de la humanidad, la mente humana es en todas partes una y la misma cosa, con las mismas capacidades", lo que ha conducido a una convergencia en la clasificación etnobiológica.       Los paralelismos que se han encontrado en las clasificaciones etnobiológicas pueden ser explicados solo porque los humanos donde quiera que se encuentren, reconocen la estructura de la naturaleza esencialmente la misma forma (Bulmer 1974, citado por Berlin 1992).     A pesar de los paralelismos en la clasificación de los pueblos tradicionales, los criterios de clasificación etnobiológica de las abejas sin aguijón no tienen contraparte en los sistemas científicos biológicos de clasificación, ya que las personas incluyen las características de la miel, el comportamiento de las abejas, y otros criterios que generalmente no son utilizados por los científicos.     Aunque que los criterios de clasificación etnobiológica no son iguales a los crietrios científicos, logran el mismo resultado: diferenciar clases o especies. No fué posible colectar especimenes para todas las abejas reportadas por los informantes en los lugares de estudio, pero si se colectaron ejemplares de doncellita y culo de chucho, y se constató que pertenecen a dos clases científicamente reconocidas como especies, Tetragonisca angustula y Trigona fulviventris, respectivamente. Hay que aclarar que no se pretende con esto afirmar que hay un cien por cien de correspondencia entre la clasificación científica y la etnobiológica, no se tiene suficiente información para esto.      La información recopilada entre los informantes permite la detección de variaciones en el conocimiento etnobiológico, principalmente variación léxica, la cual consiste en expresiones léxicas distintas empleadas para designar la misma categoría. (Berlin 1992) Específicamente se encontraron sinonimias para los nombres de algunas de las abejas sin aguijón:
  • Joloncán = Coloncán
  • Doncella=Chumela ó sus diminutivos Doncellita, Chumelita
  • Culo de Chucho=Mandinga
      Berlin (1992) propone que existe una tendencia a la reducción de la variación linguística al nombrar organismos altamente importantes, mientras que la variación es mayor en las especies de menos importancia.       Dentro de las abejas sin aguijón en Villa Canales, la criolla no presenta otras denominaciones, y podría ser la de mayor importancia debido a su alta producción de miel y lo elevado de los precios a los que ésta se puede vender (Q40.00 a Q60.00 una botella).      Además, la miel de criolla, conocida como miel blanca, es la más útilizada para curar afecciones de la vista. Se utiliza también para estos fines la miel de doncella. Es este conocimiento etnomédico el que puede detectarse en las declaraciones de todos los informantes. Según Berlin (1992), algún conocimiento es más importante debido a que es sobresaliente y ampliamente compartido, mientras que otro es ideosincrático y único a ciertos individuos.       En resumen, la clasificación etnobiológica de las abejas sin aguijón en Villa Canales, Guatemala, es de tipo utilitario ya que incluye los usos de los productos de las abejas; un par de las clases de meliponas reconocidas por los informantes corresponden a especies reconocidas por la ciencia. Los mismos criterios que se utilizan en Guatemala para la diferenciación de clases, se utilizan en otras culturas a lo largo de Latinoamérica, lo que se debe posiblemente a la capacidad innata del hombre de categorizar.
[Índice]

           Origen de los nombres  
    Los informantes entrevistados tenían poca información acerca del por qué se les dan ciertos nombres a las abejas sin aguijón.       Respecto a la doncellita, uno de los informantes mencionó que ese nombre se debía a la forma en que construye la piquera (salida de la colmena), la cual es un tubo alargado hecho de cera, de color claro, y que puede semejar a una señorita. Otro de los informantes mencionó que se debe a que la abeja es "finita" (fineza es sinónimo de bondad y pureza )4 , humilde y servicial, tal como una doncella.
4- Diccionario de