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| CLASIFICACIÓN ETNOBIOLÓGICA
DE LAS ABEJAS SIN AGUIJÓN (Hymenoptera, Apidae, Meliponinae):
ESTUDIO DE CASO EN VILLA CANALES, GUATEMALA |
| Dulce
María Bustamante Zamora 1
, Julio Morales Alvarez 2
.
Escuela de Biología, Facultad de Ciencias Químicas
y Farmacia, Universidad de San Carlos de Guatemala. Edificio T-10
segundo nivel, Ciudad Universitaria, Zona 12. |
Resumen
Las
abejas sin aguijón son un grupo de organismos culturalmente muy
importantes para los nativos americanos ya que han sido una fuente de
alimento y medicina durante miles de años. En ciertas áreas
urbanas, el conocimiento tradicional acerca de los usos y beneficios
de los productos de estas abejas están en peligro de perderse
debido a la reducción del contacto del ser humano con el entorno
natural. Para esta investigación se recopiló el conocimiento
tradicional acerca de las abejas sin aguijón en el municipio
de Villa Canales, ubicado pocos kilómetros al sur de la Ciudad
Capital de Guatemala.
A
partir de la información brindada por once informantes, se encontró
que seis clases de abejas sin aguijón son reconocidas por el
18% de los entrevistados, mientras que el resto conoce al menos una
clase de abeja.
La
clasificación etnobiológica en Villa Canales podría
definirse como de tipo utilitarista, y se hace bajo los siguientes criterios:
(1) caracteres morfológicos y etológicos, (2) ubicación
de la colmena, (3) tipo de colmena, (4) estructura de la colmena, y
(5) color, sabor, consistencia, usos y producción de miel, y
usos de la cera. Estos criterios son similiares a los utilizados por
otros pueblos americanos.
Entre
los usos que se le dan a los productos de las abejas sin aguijón
en Villa Canales están: (1) miel para consumo como alimento ó
golosina, (2) miel para usos medicinales: curar afecciones en la vista,
tratar golpes, tratar quebraduras, (3) cera para usos recreativos populares:
elaboración de "tipaches", manualidades, (4) cera para
usos medicinales: se usa para sacar espinas, (5) cera para usos prácticos:
sellar injertos.
El
conocimiento más sobresaliente acerca de las abejas sin aguijón
en Villa Canales, es el uso medicinal de la miel de "criolla"
(Melipona beecheii) y doncellita (Tetragonisca angustula), para tratar
enfermedades de la vista.
No
existen mitos, leyendas, creencias ó canciones respecto a éstas
abejas en la población estudiada. El conocimiento tradicional
acerca del reconocimiento y cuidado de las abejas sin aguijón,
es principalmente mantenido por los hombres de las áreas rurales
1-
Dulce María Bustamante Zamora es Bióloga, con
interés en la entomología, etnobiología,
y trabajo comunitario. E-mail: dulce_mariab@hotmail.com.
2- Julio Morales es Biólogo,
docente de la Escuela de Biología, Universidad de San
Carlos de Guatemala, especializado en Antropología y
Etnología. E-mail: oncajr@amigo.net.gt. |
El
Municipio de Villa Canales se ubica al sur de la Ciudad Capital de Guatemala.
Es uno de los municipios con más rápido crecimiento urbanístico,
por lo que el conocimiento popular acerca de la naturaleza puede estar
en proceso de desaparición.
Actualmente,
dentro del ámbito científico el conocimiento popular está
siendo revalorizado y se han encontrado las explicaciones que fundamentan
muchos mitos, creencias y tradiciones.
Las
abejas sin aguijón son un grupo de organismos culturalmente muy
importantes, ya que han sido para los nativos americanos una fuente
de endulzantes durante siglos, además de tener usos medicionales
y artesanales, entre otros.
Para
esta investigación se perseguía averiguar cuántas
clases de abejas sin aguijón son reconocidas por los pobladores
del Municipio de Villa Canales, Guatemala; enlistar las bases sobre
las cuales las personas clasifican las abejas; describir los usos que
se le dan a los productos de las abejas sin aguijón; proveer
una descripción del estado del conocimiento popular sobre abejas
sin aguijón en este municipio, correlacionándolo con el
fenómeno de expansión de la Ciudad Capital hacia el municipio
y descubrir si existen mitos ó creencias sobre éstas abejas
en la población estudiada.
Para
esto, se eligieron tres aldeas de la región y la cabecera municipal.
Se ubicaron informantes en cada uno de estos sitios, con los cuales
se practicó una entrevista abierta, para recopilar el conocimiento
tradicional acerca de las abejas sin aguijón.
Las
abejas sin aguijón ó "meliponas"
Las
abejas sin aguijón son una subfamilia de la familia Apidae, del
Orden Hymenoptera de los insectos (Roubik 1989). Los himenópteros
son insectos con cuatro alas membranosas, con partes bucales mandibuladas
que forman una estructura en forma de lengua, a través de la
cual el alimento líquido es tomado. En algunos casos, el ovipositor
en las hembras está modificado en aguijón, el cual funciona
como órgano de defensa y ofensa. La subfamilia de las meliponas
se diferencia del resto de los miembros de Apidae por su venación
reducida en las alas anteriores, aguijón atrofiado o no funcional
y los ojos compuestos sin pilosidad (Borror 1989). Son reconocidas por
su pequeño tamaño (la mayoría entre 15 mm de largo),
relativa ausencia de pelo, y abdomen no puntiagudo. La venación
de las alas es unica, con la celda marginal del ala delantera abierta
en el ángulo (Hogue 1993).
La
subfamilia Meliponinae se originó probablemente en Africa (Willie
1979, citado por Roubik 1989) durante el período Cretácico
medio (120 millones de años). Actualmente se encuentran en Australia
y Nueva Zelanda, Africa, Sur este de Asia y Sur América. Kerr
y Maule (1964, citados por Ramírez y Ortíz 1995) reportan
183 especies de abejas sin aguijón en el trópico del Nuevo
Mundo, 32 en Africa, 42 en Asia y 20 en Australia y Nueva Guinea. Sin
embargo se cree que esta cantidad ha aumentado y actualmente se conocen
más de 500 especies distribuías en las zonas tropicales
del mundo; de esta cantidad, la mayoría se encuentra distribuida
en la zona tropical americana (Ramírez y Ortíz 1995).
En los Neotrópicos centrales, se distribuyen especialmente en
ambientes húmedos de tierras bajas. Están ausentes de
los valles de los Andes, desiertos costeros, las Antillas excepto las
islas mayores y aquellas cerca del continente (Hogue 1993).
Las
abejas sin aguijón se reconocen por sus habitos molestos cuando
se les excita y sus asociaciones con sus nidos, los cuales están
siempre densamente poblados, agresivamente defendidos, y de construcción
única. Muchos están localizados en cavidades naturales,
usualmente en el suelo o en troncos de árboles pero a menudo
en sitios raros como esqueletos de mamíferos o aves, nidos de
termitas u hormigas. El arreglo particular de elementos estructurales
varía, pero los nidos siempre contienen celdas de cría
en un grupo (género Trigona) o estratificados en panales horizontales
(género Melipona), rodeados por una envoltura en capas, con los
potes de miel y polen localizados fuera de la envoltura, y el canal
de entrada encerado que a menudo se extiende fuera del nido es un tubo
que se proyecta libremente. El complejo entero está amurallado
por placas terminales fuertes o una cobertura exterior llamada batumen.
Muchas clases de materiales de construcción se utilizan, primariamente
cera, usualmente mezclada con otros materiales como propoleo, resina
de plantas y/o goma colectada por las abejas. Mezclado con cera (cerumen),
ésta es la sustancia de las celdas de cría. Lodo, heces,
fibras de plantas, y fragmentos de hojas también se usan para
fabricar el nido. Las provisiones larvales de algunas especies son conocidas
por soportar la rica flora bacteriana que debe jugar un rol fundamental
en la preservación y conversión metabólica de estas
sustancias. (Hogue 1993)
Figura
1. Nido de Melipona en la cavidad de un árbol.
Este
tipo de nidos es el más elaborado de todas las abejas sociales
nativas del Nuevo Mundo e identifica a las abejas sin aguijón
como un grupo, así como su método de defensa en ausencia
de aguijón. El órgano picador es vestigial y no tiene
uso en ocasionar lesiones a enemigos mayores, pero estas abejas no son
impotentes. En grupos, ellas se lanzan sobre aquellos que amenazan el
nido, introduciéndose en los nostriles, oidos, pelo, y ojos.
Aunque la mayoría emplea sólo las mandíbulas para
pinchar, algunas depositan un fluido caústico originado en las
glándulas de las bases de las mandíbulas. Muchos de los
nombres nativos de estas abejas se refieren a su beligerancia y potencia
(por ejemplo, cagafogos ó escupefuegos, torcecabellos). (Hogue
1993)
Al
igual que la abeja mielera europea, son insectos sociales, viven en
colonias diferenciadas en castas de obreras, machos y reina, pero a
diferencia de éstas la reina es fecundada solamente una vez y
por un solo macho. La propagación de las colonias se efectúa
por medio de enjambres, consistentes de una reina y un gran número
de obreras. Las reinas hijas son las que salen a fundar la nueva colonia,
todo el material es traído de la colonia madre, incluyendo la
miel. (Hogue 1993; Ramírez y Ortíz 1995)
Entre
ellas se comunican la distancia y la dirección de forrajeo, pero
solo con sonidos. La cera es producida por glándulas dorsales
en el abdomen y excretada entre los tergos abdominales, y no en la región
ventral. Se alimentan de materia orgánica, incluyendo animales
muertos. (Hogue 1993; Ramírez y Ortíz 1995)
La
tribu incluye tres géneros, cada uno conteniendo muchas especies
comunes, excepto Lestrimellita, la cual tiene dos especies. L. limao
carece de la canasta de polen en la tibia trasera y produce olor a limón
cuando se aplasta. Las especies del género Melipona son generalmente
las más grandes (6 a 15 mm), relativamente peludas, con alas
que no se extienden más allá de la punta del abdomen cuando
se doblan. Las especies de Trigona son más pequeñas (2
a 8 mm), con el pelo esparcido, alas que se extienden más allá
del abdomen cuando descansan y a menudo son brillantes. (Hogue 1993)
Las
abejas sin aguijón son generalmente beneficiales debido a su
actividad polinizadora, aunque ocasionalmente dañan cultivos
de frutos, especialmente citricos, cortando las flores que usan para
construír sus nidos. (Hogue 1993)
Etnobiología
de las abejas sin aguijón
Según
Hogue (1987), las abejas son casi culturalmente ubicuas, habiendo evocado
en los humanos un considerable numero de supersticiones y adaptaciones
simbólicas.
Hogue
(1993) considera que este grupo de abejas ha sido profundamente importante
en la cultura humana latinoamericana, lo cual se evidencia en los muchos
nombres comunes que reciben, no sólo como grupo sino como especies
individuales.
Tabla 1. Algunos nombres
comunes de las abejas sin aguijón.
| País |
Nombre común |
| Panamá |
Zeganas |
| Colombia |
Abejas bobos, angelitos |
| Amazonas peruano |
Arambasas |
| Venezuela |
Pegones |
| Costa Rica |
Culos de vaca, abejas, jicotes, abejas atarrá,
etc. |
| Brasil |
Abelhas sem ferrao, torcecabelos, irapua,
abelhas de cupim, cupira, jataí, xupé, abelhas bravas,
cagafogos, etc. Se le llama Juanats a Melipona y pegones a Trigona.
|
| México |
Necutli, pipiolin; Xun'an Kab a Melipona beecheii
(Yucatán). |
| Guatemala |
Doncellita, serenita, criolla, joloncán,
talnete, etc. Según Fray Francisco Ximénez (1722)
los nativos les llamaban uzcab (mosquitos de miel). |
Fuentes: Ximénez (1967),
Hogue (1993), Solís (2000).
Cultivo
de abejas sin aguijón: Meliponicultura
Debido
a su larga asociación con las abejas sin aguijón, los
Amerindios desarrollaron una forma de cultivo que se ha denominado meliponicultura.
Las colmenas nativas comunmente consisten de troncos huecos que son
sembrados con porciones de panales silvestres. Después de que
una nueva colonia se desarrolla en tamaño saludable, sus potes
de miel son cosechados. Aunque varias especies son ocasionalmente mantenidas
de esta manera, Melipona beecheii es la más frecuentemente domesticada.
(Hogue 1993)
Existe
para Guatemala una antigua descripción del cultivo de las meliponas
por parte de los nativos, registrada en el año 1722 en la Historia
Natural del Reino de Guatemala, escrita por el religioso de la Orden
de los Predicadores, Fray Francisco Ximénez (Ximénez 1967).
En
el título IV de su obra llamado "de las abejas",
Ximénez se refiere a las abejas de esta forma: "Aqueste
animalito, es muy peculiar de aquestas partes, y tanto, que totalmente
se diferencian de las de España. Aunque en el tamaño,
y el color, quieren semejarse algo, pero aquestas carecen totalmente
de aguijón, y la fábrica de la miel y de la cera es muy
diferente en todo porque ni hacen panales como las de España
sino es para criar a sus hijos, y así aquestas abejas son muy
peculiares de aquesta tierra
." "
.procrean en árboles
huecos, los cuales cortan de arriba y abaxo, y traen aquel tronco donde
está el hueco, y lo tapan por una punta y otra, con un tiesto
y lodo. Y de aqueste modo hacen los colmenares
." "no
se satisfacen las abexas con aquel tapado, sino que sobre el lodo que
han puesto ellas echan un betún, que parece hecho de arena y
alguna resina, tan duro que parece piedra
"
En
1923 el naturalista guatemalteco don Mariano Pacheco Herrarte realizó
un estudio del mencionado título IV: "de las abejas",
por encargo de la Facultad de Ciencias Naturales y Farmacia. El señor
Pacheco escribió en esa oportunidad que las abejas a las que
se refiere Ximénez puden ser Melipona fasciata y Melipona fulvipes
(Citado por Herrera en el Prólogo de Historia Natural del Reino
De Guatemala, 1967).
En
el área rural de Guatemala, los campesinos suelen tener colmenas
de abejas sin aguijón en los alrededores de sus casas. Las colmenas
son colectadas por los hombres en el campo; algunos suelen cortar el
tronco donde se encuentra la colmena (cuando no es muy grueso) al que
se denomina corcho; otros trasladan la colmena a una caja fabricada
con madera, a un tecomate (calabaza vacía)3
ó
un trozo de bambú. Ya de esta forma, son trasladadas y colgadas
en una rama de árbol, bajo el techo de la casa ó en la
pared. Las personas manejan artesanalmente sus colmenas, las castran
cada 6 meses o un año, las protegen de las plagas o enfermedades
con cal o ceniza, utilizan los productos principalmente para su propio
consumo, pero también los venden, variando el precio según
el tipo de abeja (Solís 2000). Existen meliponarios a gran escala
en San Marcos, El Progreso y Jutiapa (Biol. Eunice Enríquez,
Com.Pers. 2000).
| 3-
Tecomate es el nombre común de Lagenaria clavata (Cucurbitaceae).
Su fruto vacío se utiliza en algunos grupos como recipiente
para contener agua, como instrumento musical o como instrumento
en la cacería de felinos. |
En
Costa Rica, según Van Veen et al. (1990, citado por Ramírez
y Ortíz 1995), la meliponicultura se practica básicamente
de dos formas:
(a) colonias mantenidas en troncos, de las cuales se extrae la miel
por las aberturas laterales. Esta modalidad se usa para Melipona beecheii,
en la Península de Nicoya y para Melipona fasciata en Pérez
Zeledón. La producción de miel depende del tamaño
de la cavidad del tronco, y puede ser aproximadamente de diez litros
por nido.
(b) colonias colocadas en cajas pequeñas, trozos de bambú
o calabazos, de las que se obtienen pequeñas cantidades de
miel. Esta modalidad se usa más en el Valle Central para la
crianza de nidos de Tetragonisca angustula. La miel obtenida es valiosa
por las diversas propiedades medicinales que se le atribuyen.
Los
indígenas Kayapó del Brasil utilizan diferentes estrategias
para castrar los nidos dependiendo de la agresividad de la especie.
Además, practican una semidomesticación de 6 especies
de abejas, pero solamente ciertos hombres la pueden realizar. Otras
especies son mantenidas cerca de los domicilios, siendo traídos
los nidos desde la selva e instalados en las casas o en los márgenes
de las villas. Es de resaltar que estas personas asocian la presencia
de abejas con un cultivo exitoso, a pesar de que no tienen una noción
clara de polinización per se. Cuando Posey (1983) hizo una revisión
de la correlación entre especies científicamente reconocidas
y las identificadas por los Kayapó, encontró un 86% de
correlación.
Los
mayas de Yucatán suelen cultivar a las abejas en troncos que
cuelgan desde los techos de sus casas. Según las personas, Ya'ax
(Vitex gaumeri) es la planta apropiada para instalar las colmenas; además,
aseguran que Tz'itz'il-che (Gymnopodium antigonoides) es su planta nectarífera
predilecta (Weaver y Weaver 1980).
Los
Miskito y los Sumu de Nicaragua, pueden observar el vuelo de las abejas
y seguirlas hasta sus panales en los huecos de los árboles. Se
trepan o tumban el árbol, toman la miel, y la que no se consume
en ese momento se coloca en cañas de bambú, que se preparan
especialmente para estas ocasiones. Los Boro, fermentan la miel de las
abejas que no pican y producen un aguamiel ligeramente alcohólico,
utilizado en fiestas. (Posey 1980)
Metraux
(1948, citado por Posey 1980) afirma que los Guaraní, han "semi-domesticado"
la abeja. Anota que, aunque los indígenas consideran la miel
como golosina, siempre dejan parte del panal y algunas de las larvas.
Este acto intencional de dejar parte de la colonia para que retornen
las abejas ahuyentadas, es una consideración importante cuando
se trata de evaluar, si la abeja es, o no, una especie domesticada.
Usos
de los productos de las abejas sin aguijón.
Antes
del descubrimiento y la conquista de América, la crianza de las
abejas sin aguijón era parte de las costumbres religiosas, alimenticias
y comerciales de muchos pueblos indígenas de América.
En
México, después de la conquista española la abeja
nativa "domesticada" por los mayas denominada Xuna'an Kab
(Melipona beecheii), problablemente de todas las especies existentes
en la Península de Yucatán (14 en total) la única
utilizada racionalmente, mantuvo su importancia respondiendo a los propósitos
de los hispanos quienes monopolizaron la producción, imponiendo
fuertes tributos de miel y cera a los indígenas, canalizando
dichos productos principalmente a Europa. (González , s.f.)
Durante
la Colonia, Yucatán (que hoy es el mayor estado productor de
miel de abeja europea en México) recibía por concepto
de exportación de miel y cera de Xuna'an Kab (Melipona beecheii),
400,00 pesos mexicanos; dichas exportaciones iban a España vía
Cuba. El principal volumen de exportación era la cera, la cual
no sólo se recogía de colmenas domésticas, sino
que había cuadrillas de cosechadores que la recogían del
campo. Por otro lado, la miel también se recibía como
pago de tributos. Todavía a principios de siglo se mantenía
el volumen de exportación y el miel de Xuna'an Kab era el edulcorante
preferido de los yucatecos. (U T'AN YIK'EL KAB 1991)
La
miel ha sido utilizada como mercancía y tributo en Yucatán
a través de la historia, y parece que fué así en
tiempos prehistóricos también. En base a algunas referencias
históricas, se cree que las técnicas de cultivo de abejas
permanecen virtualmente idénticas a las utilizadas en tiempos
prehistóricos, excepto por algunas pequeñas modificaciones.
(Weaver y Weaver 1980)
La
miel y la cera fueron productos comercializados por los indígenas
para pagar los impuestos a los colonizadores; la cera se exportaba a
España, y se conocía con el nombre de cera de Campeche.
En Costa Rica, los habitantes de la Península de Nicoya conservaban
y criaban a las abejas sin aguijón, cuya producción de
miel abasteció el consumo nacional hasta los inicios del siglo
XX. (Ramírez y Ortíz 1995)
En
todo el Nuevo Mundo, antes de la introducción de la caña
de azúcar y de la abeja europea (Apis mellifera), la principal
fuente de endulzantes eran las abejas sin aguijón. Desde la introducción
de la abeja europea, el cultivo de Melipona beecheii no ha desaparecido,
ya que la miel de ésta última tiene propiedades curativas
que no posee la miel de la abeja occidental. Hasta hoy en día
el dulce producto de estas abejas es preferido entre los indígenas
y gente del campo, quienes hacen con él condimentos, bebidas
y medicinas. La miel de abejas específicas se ha supuesto tiene
valor para curaciones específicas, por ejemplo, la miel de Trigona
jaty, una especie ampliamente cultivada en el sur de Brasil, es un remedio
para la garganta inflamada. El balche, hecho de la miel de abejas sin
aguijón, era una bebida ceremonial de los Mayas y la borrachera
por embeberlo era obligatoria en rituales religiosos. La miel de la
abeja limón (Lestrimelitta limao), es venenosa, una cualidad
que curiosamente contribuyó, no a detractarse de su uso, sino
a promover su uso terapeútico. Los Gurayo de Bolivia fueron reputados
por usar miel de esta abeja para curar la parálisis. (Hogue 1993)
La
cera también cuenta con aplicaciones precolombinas que continúan
entre la población rural actualmente. Se aplica para manufactura
de candelas, artículos contra agua, formación de íconos
religiosos. Es un adhesivo común, material para relleno, lubricante,
y ocasionalmente terapeútico menor como removedor de cayos y
verrugas. Su significacia histórica más importante se
deriva de su uso en metalurgia. En las civilizaciones Pre colombinas
los orfebres desarrollaron sin influencia del Este, una técnica
en la que moldeaban joyería en oro y otros artículos de
la mejor calidad con una "técnica de la cera perdida"
idéntica a la practicada por los artesanos del Viejo Mundo, pero
empleando cera de meliponas en lugar de la de abejas europeas. (Hogue
1993)
Ciertas
tribus Paraguayas reconocieron derechos de propiedad en miel silvestre.
Los tributos eran pagados a menudo con miel y cera; el texto Códice
Mendoza especifica cantidades que serían entregadas a Moctezuma
por comunidades Aztecas de tierras bajas. Incluso hoy en día
dentro de los Maya de Yucatán, se celebra una ceremonia conocida
como u hanli cab en la cual se les suplica a los dioses Mayas abejas
bendecir las abejas cultivadas. (Hogue 1993)
Los
Cayapa de Ecuador utilizan la brea o cera para calafatear canoas, impermeabilizar
cerámica, se hierve con pigmentos para pintar canoas, impermeabilizar
cerbatanas y también para curar heridas y raspaduras. En otras
regiones se han reportado otros usos: encerado de cordeles de pesca,
como pegamento al confeccionar lanzas, flechas y otros implementos;
también se usa en la iluminación. (Posey 1980)
Muchos
usos pueden enumerarse para los productos de las abejas sin aguijón
en la actualidad entre los pueblos latinoamericanos. En la Tabla 2 se
enlistan algunos de ellos.
Tabla 2. Algunos usos de los
productos de las abejas sin aguijón en tres países latinoamericanos.
| País |
Usos |
Fuente |
| Costa Rica |
- Aliviar dolores después del parto
- Prevenir hemorragia vaginales y várices, pues se
cree purifica la sangre y limpia los órganos reproductivos
y digestivos
- Como tónico vitalizante
- Prevención y tratamiento de afecciones del tracto
respiratorio
- Se consume con tortilla o pan con "cuajada", también
se mezcla con la carne de tepezcuintle o se usa para endulzar
jugos de fruta
|
Ramírez y Ortíz
(1995) |
| México |
- Tratamiento de afecciones como úlcera en la boca,
erupciones en la piel y problemas urinarios.
- Reestablecimiento de las mujeres que acaban de dar a luz
ó curación del Sudor de Noche.
- Tratamiento de la catarata en los ojos y para aliviar golpes
en los ojos de los animales.
- La cera se utilizó para la confección de candelas,
también como sustituto de la grasa o margarina. Los
recipientes para guardar alimentos se sellaban con cera de
abejas. En las marimbas es usada para afinar las teclas o
pegar los diafragmas en los tubos de resonancia.
|
Ramírez y Ortíz
(1995); Revista UT'ANYIK'ELKAB (1991) |
| Guatemala |
- Comestible: la miel y el suchío (polen)
- Medicinales: la miel. Sirve para tratamiento de las "nubes"
en la vista, curar llagas, eliminar cicatrices, fortalecer
pulmones, en quemaduras, dolores musculares, para que crezcan
las uñas.
- Doméstico: la cera. Sirve para sacar espinas, para
cubrir las baquetas de la marimba, para los machetes, dolor
de oídos, para tapar ollas y tambos, para pegar cosas
en la pared
|
Solís (2000) |
[Índice]
Clasificación
Etnobiológica. Leyendas, Tradiciones.
Para
Guatemala, no existen registros de leyendas referidas a las abejas sin
aguijón (Lic. Celso Lara, CEFOL, comm.pers. 2000). Sin embargo
si se hace mención de los productos producidos por éstas
en algunas historias de pueblos mayas.
El
Popol Vuh, que cuenta las historias de los Quichés de Guatemala,
en la narración "El comienzo del secuestro y de la muerte
de la gente de los pueblos", menciona que los primeros cuatro hombres
que fueron creados (Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iquí
Balam) "
andaban por los cerros y les llevaban a sus mujeres
y a sus hijos tábanos, avispas y panales para comer
."
(Popol Vuh 1965; Popol Vuh 1973)
En
las Leyendas sobre el origen del pueblo Quiché, recopiladas en
Rabinal, Baja Verapaz por Jaime Búcaro (1995) se menciona: "Rabinal
Achí fué un ser sobrenatural que no nació en la
tierra sino que vino del cielo", "dispuso entonces [Rabinal
Achí] crear a la gente y en poco tiempo, todo este territorio
se pobló de habitantes", "Rabinal Achí tenía
que mantener a toda la gente que había creado y los alimentaba
sólo con miel blanca, que él mismo iba a buscar a las
montañas."
Sobresale
en estas dos narraciones la presencia de la miel y los panales, que
representan el alimento con que se sustentaron los primeros hombres
del pueblo Quiché.
Entre
la tradición oral referida a estos insectos podemos mencionar
que en la Historia Natural del Reino de Guatemala, Fray Francisco Ximénez
relata que los nativos le mencionaron que después de las peleas,
las abejas cargaban a las muertas de su familia, y las llevaban a enterrar,
a las orillas de los ríos en la arena (Ximénez 1967).
Solís
(2000) ha entrevistado a los habitantes de algunas aldeas del municipio
de Pueblo Nuevo Viñas, Santa Rosa, Guatemala, y encontró
que algunas personas les atribuyen a las abejas virtudes mágicas
como la de trasladarse de un lugar a otro en segundos; otras personas
creen que reflejan el estado del hogar, indicando que si existen pleitos
en el hogar, las abejas dejan la colonia; los entrevistados coincidieron
en opinar que las abejas son un regalo de Dios.
Los
habitantes de Pueblo Nuevo Viñas reconocen 13 especies de abejas,
y las clasifican según los siguientes aspectos:
-
-
los
tipos de árboles en que se instala la colmena,
-
caracteristicas,
productividad y usos de la miel,
-
la
estructura de la colmena ,
-
comportamiento
(vuela sobre las heces, no le gusta el ruido, se esconde de la
gente, etc.) (Solís 2000)
La
tradición de los Kayapó del Brasil dice que los humanos
aprendieron a ser sociales de un hombre sabio ancestral (wayanga), quien
ganó su conocimiento del estudio del comportamiento de abejas,
avispas y hormigas. Por esta razón los Kayapó continuan
sus observaciones de la naturaleza y de los Hymenopteros en particular,
lo cual les ha valido la reputación de etólogos perspicaces.
(Posey 1983)
Los
Kayapó consumen la miel de las abejas sin aguijón, utilizan
las ceras (para impermebilizar canoas, las queman en ceremonias o para
curar enfermedades), el batumen (resina) e incluso las pupas, larvas
y el polen son considerados delicadezas.
Poseen
varias formas de clasificar las abejas:
-
En
base a su comportamiento cuando son molestadas: dóciles,
picadoras, mordedoras o causadoras de ampollas.
-
En
base a las propiedades de la miel: sabor, acidez, producción
por nido, época de castración, etc.
-
-
En
base a la estructura del nido (forma y tamaño del tubo
de entrada; tamaño del nido; cantidad de miel por nido,
etc.) y a su localización (en la tierra, en un árbol,
en montículos de termita abandonados, etc.).
Posey
(1983) observó que fuera del nicho ecológico, la habilidad
de los Kayapó de identificar las abejas es generalmente poco
confiable. De una población de 600 habitantes, solamente dos
eran consistentes en identificar las especies en base a su morfología.
Además, el conocimiento de las abejas es parte del dominio cultural
masculino, y las mujeres saben poco acerca de las abejas.
En
Yucatán, México, los mayas celebran ceremonias conectadas
con las abejas y su cultivo, que pueden ser remanentes de la religión
tradicional, más que de la religión de grandes sacerdotes
ancestrales, y sin duda han evolucionado para incluir elementos del
Catolicismo. En maya, la abeja Melipona beecheii es llamada colecab
que significa "dama abeja", y los mayas creen que es en cierta
forma santa, y solamente el maíz es más especial para
esta gente. (Weaver y Weaver 1980)
Weaver
y Weaver (1980) han descrito todos los pasos del ritual que se realiza
para castrar la colmena, la cual se caracteriza por la necesidad de
dejar a la colmena limpia de malas influencias que pudieran entrar durante
el proceso. Además, se describe la ceremonia mayor de bendición
de las abejas (u hanli cab), la cual requiere a un sacerdote shaman
y debe realizarse cada cuatro años, pero actualmente rara vez
se practica.
Los
mayas yucatecos creen que cuando una persona que posee colonias de abejas
muere, las abejas se irán a menos que el heredero vaya inmediatamente
después de la muerte a avisarles a éstas del desceso.
Según ellos las abejas necesitan saber que alguien las cuidará.
Además, si el cultivador visita un cementerio, no debe visitar
las colonias en tres semanas, porque acarreará la tristeza del
cementerio. Un cultivador que ha tocado un cadáver; sólo
podrá tocar sus colmenas después de lavarse varias veces
con hojas de chacah o naranja. (Weaver y Weaver 1980)
Los Cayapa de Ecuador reconocen
cuatro tipos de abejas (reconocidos por la ciencia como especies), basados
en la calidad de la cera que produce cada una de ellas. Los cuatro tipos
son:
-
La
abeja negra que vive en huecos de los árboles, y produce
buena cera.
-
La
abeja negra que también vive en huecos de árboles
pero, que produce más miel que cera.
-
La
abeja negra que construye sus nidos en el suelo, y su cera no
es de mucha utilidad.
-
La
abeja amarilla, cuya cera es de color negro.
Lugar
de Estudio: Municipio de Villa Canales, Guatemala
El
municipio de Villa Canales se ubica al sur del departamento de Guatemala
(Guatemala, Centro América); posee una extensión de
160 km² y se compone de trece aldeas y de un centro urbano, la
Cabecera Municipal. Una de las aldeas (Boca del Monte) puede considerarse
también un centro urbano ya que se ubica a pocos kilómetros
de la Ciudad Capital de Guatemala y en los últimos años
ha presentado un crecimiento acelerado en su población y urbanización
(Historia, Estructura y Desarrollo del Municipio de Villa Canales
1986).
El
clima es semicálido a templado, agradable de carácter
húmedo (sistema Thornwithe). La vegetación natural del
municipio, según el sistema de Zonas de Vida de Holdrige, comprendía
al sur un Bosque muy húmedo subropical cálido, y al norte
bosque húmedo montano bajo subtropical. Sin embargo pueden observarse
variaciones microclimáticas entre aldeas como Santa Elena Barillas
(1670 metros de altura) y El Jocotillo (1120 metros de altura), siendo
el primero de clima más fresco y tiene vegetación caracterizada
por cipreses y pinos, mientras que en la segunda aldea, el clima es
más cálido y con vegetación latifoliada (Monografía
del Municipio de Villa Canales 1996).
Los
principales usos de la tierra son cultivos anuales, pastos, pastos cultivados,
cultivos permantente (café) y semipermanente; aún existe
bosque disperso (Monografía del Municipio de Villa Canales 1996).
Según el censo nacional de 1994 la población de este municipio
está compuesta de la siguiente forma:
Tabla 3. Población
de Villa Canales.
| |
Total |
Hombres |
Mujeres |
| Total |
62334 |
30879 |
31455 |
| Urbana |
5525 |
2648 |
2877 |
| Rural |
56809 |
28231 |
28578 |
(Monografía del Municipio
de Villa Canales 1996)
La
población urbana es la que habita la Cabecera Municipal. La Rural
es la habitante de Aldeas y Caseríos. La población indígena
constituye un 1.7% respecto al total. La aldea Boca del Monte posee
26500 habitantes, lo que deja un 53.36% de la población rural
distribuída en el resto de 12 aldeas del municipio. Según
el censo 1973-1981, la población estaba estructurada de la siguiente
forma:
Tabla 4. Composición étnica de la
población de Villa Canales entre 1973-1981.
| |
Total |
Hombres |
Mujeres |
| Total |
39309 |
19978 |
19331 |
| Ladino |
38617 |
19629 |
18988 |
| Indígena |
668 |
340 |
328 |
| Ignorado |
24 |
9 |
15 |
(Monografía del Municipio
de Villa Canales 1996)
La
población original de la región era la tribu de los Petapas
del grupo Pocomam pero que pertenecía jurisdiccionalmente al
Reino Cakchiquel. La conquista de esta tribu fué pacífica,
ya que el Cacique Cahzualam decidió aliarse a los españoles.
Durante la colonia se asentaron en las faldas de una montaña
del lugar, un grupo de 200 mexicanos, Los Chichimecas de descendencia
Tlascalteca (Historia, Estructura y Desarrollo del Municipio de Villa
Canales 1986).
La
Villa de San Miguel Petapa fué de los primeros poblados de Guatemala,
y es uno de los más antiguos y primeros curatos de indígenas,
una reducción de Pocomames. Existían antiguamente dos
pueblos: San Miguel para los españoles y ladinos y Santa Inés
para los indígenas; ambos muy cercanos, y ubicados en la vera
del camino que llevaba de Santiago de Guatemala a El Salvador y Honduras,
por lo que tenía mucho tránsito y era un lugar predilecto
para el comercio. En el año de 1562 contaba con 746 habitantes
y 177 casas (Historia, Estructura y Desarrollo del Municipio de Villa
Canales 1986).
Los
indígenas de la región, Los Petapas, rápidamente
dejaron de necesitar intérpretes para comunicarse con los españoles,
siendo la mayoría bilingües. Actualmente no se conservan
ni el traje ni el dialecto. Durante la colonia las actividades productivas
eran los cultivos de caña, maíz, naranja, trigo, y también
existían los trapiches de azúcar (Historia, Estructura
y Desarrollo del Municipio de Villa Canales 1986).
En
1762 San Miguel y Santa Inés son destruídos por una inundación.
Los ladinos se trasladaron a unos kilómetros de distancia, y
el pueblo se conoce hoy como Villa Nueva. El pueblo de los indígenas
también se trasladó y ostentó el nombre de San
Miguel Petapa (hoy el mismo). El pueblo que quedó habitado por
algunas familias que decidieron quedarse se llamó Pueblo Viejo,
que en 1915 se denominó San Joaquín Villa Canales y actualmente
se conoce solamente como Villa Canales (Historia, Estructura y Desarrollo
del Municipio de Villa Canales 1986).
Al
suprimirse el Departamento de Amatitlán, Villa Canales se incorporó
a Guatemala como municipio, por el Decreto Legislativo No.2081 del 29
de abril de 1935; situación que guarda hasta la fecha (Monografía
del Municipio de Villa Canales 1996).
El
municipio de Villa Canales, (especialmente su aldea Boca del Monte,
la más cercana a la Capital), se ha convertido en una extensión
de la Ciudad Capital. A este proceso de encuentro del área ubanizada
de la ciudad con los municipios aledaños se le denomina conurvación
(Solares 1995, citado por Bustamante et al 1995). Este proceso se caracteriza
por la existencia de urbanizaciones y colonias, rutas de transporte
urbano y por que muchos de los habitantes no poseen cédula de
vecindad del municipio que es su lugar de residencia.
El
estudio realizó en tres aldeas del municipio (Santa Elena Barillas,
Los Pocitos y El Jocotillo) además de la Cabecera Municipal de
Villa Canales. El trabajo de campo se efectuó entre los meses
de abril y agosto del año 2000. Las entrevistas se hicieron exclusivamente
a personas que tenían o tuvieron colmenas de abejas sin aguijón
(a excepción de un informante de la Cabecera Municipal). Se utilizó
el método de entrevista abierta, una charla entre el entrevistador
y el informante. La información era posteriormente anotada en
una libreta. Solamente en una entrevista se utilizó grabación
en cinta de audio.
A)
Informantes y su conocimiento estimado
| Nº |
Sexo |
Edad en años |
Ocupación |
Conocimiento Estimado* |
| ALDEA EL JOCOTILLO |
| 1 |
Masculino |
45 |
Guardián de granja cafetalera,
ex apicultor |
3 |
| 2 |
Masculino |
65 |
Guardián de granja cafetalera
y piñera |
2 |
| 3 |
Femenino |
70 |
Ama de casa |
1 |
| 4 |
Femenino |
65 |
Ama de casa |
1 |
| 5 |
Masculino |
35 |
Desconocida |
1 |
| 6 |
Masculino |
25 |
Desconocida |
1 |
| ALDEA LOS POCITOS |
| 7 |
Masculino |
71 |
Agricultor |
2 |
| 8 |
Masculino |
76 |
Agricultor |
2 |
| ALDEA SANTA ELENA
BARILLAS |
| 9 |
Masculino |
63 |
Agricultor, Apicultor |
3 |
| CABECERA MUNICIPAL |
| 10 |
Masculino |
55 |
Panificador |
1 |
| 11 |
Masculino |
50 |
Transportista |
1 |
Tabla
5. Conocimiento estimado de los informantes entrevistados, por aldea.
*3=mucho,
2=regular, 1=poco, 0=ninguno.
Se
entrevistaron en total once informantes, de los cuales nueve eran hombres
y dos mujeres. Dos de los informantes varones (18%) fueron capaces de
describir seis clases de abejas sin aguijón, cinco de los informantes
describieron por lo menos más de una, y dos de los informantes
(los de la Cabecera Municipal) solamente mencionaron saber de la existencia
de las abejas pero no pueden distinguir una de la otra. Respecto a las
mujeres, una manifestó conocer dos clases de abejas, y otra,
solamente una clase.
B)
Clases de abejas sin aguijón reconocidas por los informantes
de Villa Canales y los criterios para su clasificación
| ABEJA/
CRITERIOS |
DONCELLA |
CRIOLLA |
CULO DE CHUCHO |
JOLONCÁN |
TALNETE |
CONGO |
| Características
externas: |
Canchita
(amarilla)Finita (delgada, sutil)"Parece mosquita"Chiquita
(pequeña)Larguita (alargada) |
Morenita
(de color oscuro)
Redonda
Grande
Rayada (se refiere a los patrones de rayas en el abdomen). |
Chiquita
(pequeña)
Larga (alargada)
Cuerpo de color negro"Boquita negra" (cabeza negra).Alas
amarillas con la punta blanca. |
Color
"canche" (claro ó amarillo). |
Cabeza
nega - Color "gris atrasito" (abdomen de color gris)-
Parecida al congo, pero canchita (amarilla)*.
Tamaño regular. |
Abeja
"negrita" (de color negro u oscuro). |
| Usos: |
Miel:
buena para la vista, para tratar quebraduras, para alimentación
del intestino, para debilidad en los pulmones, y para tratar golpes. |
La
miel se utiliza en emplastos junto con frijolillo (semillas de
leguminosa) molido para tratar quebraduras; es buena para la vista;
para tratar golpes y Heridas. |
Miel
solamente para comer;la cera se usa para "sacar chutes"
(extraer espinas);es la mejor cera para los "tipaches"# |
|
Miel medicinal;El Suchío (polen) se usa como purgante para
el estómago. |
La
miel y el suchío (polen) se usan para comerlos; la cera
se usa para sellar injertos;produce un litro de miel cada vez
que se castra; su cera es la mejor para los "tipaches"2;la
cera también puede usarse para hacer flores de adorno (manualidades). |
*
No existe un solo criterio para describir a esta abeja entre los informantes;
es posible que se le llame talnete a más de una especie.
# Los tipaches eran ruedas de cera,
en uno de los lados se les dibujaba una cara y los niños las
hacían durante el verano (después de la castración
de las colmenas), para jugar. El juego consistía en voltear un
tipache colocado en el suelo, tirando otro sobre él. Si el tipache
daba la vuelta, la persona se ganaba los dos. La cera de culo de chucho
y de las abejas sin aguijón era la mejor para hacerlos ya que
esta cera "pega", mientras que la de abeja extranjera no sirve
para este juego. (Información proporcionada por el Sr. José
Rubén Zamora, Com. Pers.). Hoy en día, el sistema de este
juego ha sido adaptado por marcas comerciales y se han sustituído
las ruedas de cera por ruedas de sintéticas, a las cuales se
ha denominado "tazos".
| ABEJA/
CRITERIOS |
DONCELLA |
CRIOLLA |
CULO DE CHUCHO |
JOLONCÁN
|
TALNETE |
CONGO |
| Características de la Miel: |
ClaraRalaDulce.
Produce una vasada (un vaso) cada vez que se castra |
Blanca
Espesa Dulce pero acida Se produce en forma abundante |
Se
produce abundantemente |
|
Ácida |
|
| Ubicación de la colmena: |
En
los árboles |
En
los árboles |
Dentro
de la tierra |
La
colmena es una "chibola" (esfera) sobre los árboles;
su nido va en "capitas" (refieriéndose a la construcción
de la colmena, que es de paredes construídas en capas)
|
Dentro
de la tierra |
Su
colmena es una "chibola" (esfera) sobre un árbol. |
| Ubicación de la miel dentro
de la colmena |
Miel
dentro de una bombita (pote) clara, amarilla, alrededor de donde
están los hijos (alrededor de la cámara de cría).
|
Miel
dentro de "chirulitas redondas" (potes redondos). |
La
miel está revuelta con el suchío (polen). |
La
miel está revuelta con el suchío (polen). |
MedicinalSuchío
purgante para el estómago |
La
miel está revuelta con el suchío (polen). |
| Comportamiento de
la abeja: |
Abejas
humildes, sencillas y serviciales. |
Cuando
una persona se acerca, se esconde; no se defiende, es delicada,
fina (sutil) y "abejea" (vuela) despacio. |
|
|
Cuando
una persona se acerca se esconde; "abejea" (vuela) de
3 a 4 de la tarde;no es agresiva, es mansa. |
Abeja
muy agresiva, muerde, se mete en las orejas, se enreda en el pelo. |
C)
Clasificación etnobiológica de las abejas sin aguijón
presentes en Villa Canales
D)
Clave dicotómica que puede elaborarse con las características
de clasificación etnobiológica de las abejas sin aguijón
de Villa Canales
| Nota:
En esta clave dicotómica se utilizan los términos
pronunciados por los informantes, y se coloca entre paréntesis
su significado. |
| 1. Colmena en árbol |
2 |
| '1. Colmena bajo la tierra |
5 |
| |
| 2. Colmena como una "chibola" (esfera)
sobre el árbol |
3 |
| '2. Colmena en un hueco dentro del árbol
|
4 |
| |
| 3. Color "canche" (amarillo), miel
revuelta con el "suchío"(polen) |
Joloncán o Coloncán |
| '3. Color "negrito", dentro del
panal, la miel revuelta con el suchío, y se usa para comer;
la cera se usaba para tipaches, en injertos y manualidades |
Congo |
| |
| 4. "Canchita" (amarilla), "finita"
(delgada, sutil), "chiquita" (pequeña), "larguita"
(alargada); miel medicinal, clara, rala, dulce y se produce en
pocas cantidades |
Doncella ó Chumela |
| '4. "Morenita" (color oscuro), "redonda",
grande, rayada (refiriéndose al abdomen rayado); miel medicinal,
blanca, espesa, dulce, acida y se produce abundantemente |
Criolla |
| |
| 5. Tamaño regular, cabeza negra, "gris
atrasito" (refieriéndose al abdomen de color gris);
miel medicinal y ácida; "su nido es como una piña
que alrededor tiene vejiguitas en forma de dedos donde guardan
la miel" (se refiere a la estructura del panal, que está
compuesto de potes -vejiguitas- alargados donde se almacena la
miel). |
Talnete |
| '5. Tamaño: "chiquita" (pequeña),
larga (alargada), de color negro, de alas amarillas; la miel sirve
para comer, la cera se usa para "sacar chutes" (extraer
espinas) y es la mejor para hacer tipaches, se produce abundantemente. |
Culo de Chucho ó Mandinga |
Clasificación
Etnobiológica
Una
clasificación etnobiológica es una categorización
y nomenclatura de la naturaleza por personas de sociedades tradicionales
e/o iletrados. Existen hoy en día,
dos corrientes que explican de manera muy diferente el por qué
los seres humanos clasifican la naturaleza. La primera teoría
se conoce como el utilitarismo y la segunda como intelectualismo. Según
Lévi-Strauss (citado por Berlin 1992), los pueblos primitivos
poseen una extrema familiaridad con su ambiente biológico
que
escasamente es de efecto practico porque su principal propósito
no es uno práctico. Esta familiaridad hace frente más
a requerimientos intelectuales que a satisfacer necesidades, debido
a que clasificar tiene un valor por si mismo. De acuerdo a este
punto de vista, existe en el ser humano una "necesidad intelectual"
de clasificar el mundo natural porque es inherente la "demanda
por el orden" (Berlin 1992). Lévi-Strauss
(1989) propone que los pueblos "primitivos" son perfectamente
capaces de poseer un pensamiento desinteresado, es decir, son movidos
por una necesidad o un deseo de compreneder el mundo que los circunda,
su naturaleza y la sociedad en que viven. Por otro lado, responden a
este objetivo por medio intelectuales, exactamente como lo hace un filósofo
o incluso, en cierta medida, como puede hacerlo o lo haría un
científico. Decir que un pensamiento es desinteresado no siginifica
asimilarlo al pensamiento científico. Es evidentemente diferente,
porque su finalidad reside en alcanzar la compresión total, lo
cual es contrario al pensamiento científico, que consiste en
comprender primero las partes para llegar al todo. Durkheim
y Mauss (1963) afirman que el objetivo de las clasificaciones no es
facilitar la acción, sino mejorar el entendimiento, para hacer
intelegibles las relaciones que existen entre las cosas. Esto puede
interpretarse como un punto de vista intelectualista.
Por otro lado, el utilitarismo propone
que antes de que los seres humanos puedan utilizar los recursos biológicos
del ambiente local, deben primero clasificarlos. La gente debe ser capaz
de reconocer, categorizar, diferenciar una cosa de la otra, y ser capaz
de transmitir este conocimiento a otros. (Berlin 1992) En
síntesis, la corriente intelectualista propone que los seres
humanos clasifican la naturaleza para llenar una necesidad de comprender
el mundo que los circunda, mientras que la corriente utilitarista propone
que el ser humano clasifica para poder usar la naturaleza y después
poder transmitir ese conociemiento. La
información etnobiológica apoya que los seres humanos
son capaces de reconocer muchos patrones distintos en la estructura
de la naturaleza. Para los biólogos sistemáticos estos
patrones se refieren al sistema natural. Este sistema se manifestó
presumiblemente porque la habilidad humana para reconocer y categorizar
grupos de seres vivientes que son similares entre sí en grados
variados de su estructura morfológica. Esta habilidad de reconocer
patrones es probablemente innata. Estos procesos de clasificación
son llevados a cabo utilizando diferenciaciones que permiten distinguir
una cosa de la otra, y además generalizaciones que permiten la
formación de grupos mayores inclusivos. (Berlin 1992) Para
Durkheim y Mauss (1963), las clasificaciones primitivas no surgieron
solamente por la habilidad de reconocer grupos. Estos sociólogos
opinan que las clasificaciones fueron modeladas cercana y fundamentalmente
en base a la organización social: los hombres clasificaron
las cosas porque ellos mismos estaban divididos en clanes,
.Las
primeras categorías fueron las categorías sociales; las
primeras clases de cosas fueron las clases de hombres,.
.Fué
debido a que los hombres estaban agrupados, y pensaron en sí
mismos en forma de grupos, que en sus ideas surgió agrupar otras
cosas,
.Los moieties fueron los primeros géneros;
los clanes, fueron las primeras especies. (Durkheim & Mauss
1963) Respecto a nuestro estudio de caso,
en Villa Canales son reportadas por los informantes seis tipos de abejas
sin aguijón. La forma de vida 'abeja' es identificada
fácilmente por los informantes y consituye un grupo mayor en
el que están incluídos simplemente aquellos insectos que
producen miel. Los entomólogos
(científicos que estudian los insectos) incluyen a las abejas
dentro del Orden Hymenoptera, Familia Apidae, Subfamilia Meliponinae
y cada especie se determina observando caracteres morfológicos
tales como venación alar, caracteres de las patas, antenas, tórax,
abdomen, ojos, partes bucales, etc. (Borror, 1989). Fuera
del mundo científico, las personas realizan la clasificación
de la naturaleza utilizando otros caracteres. En
el caso de los campesinos de Villa Canales, se encontró que la
clasificación se efectúa en base a:
-
-
caracteres
morfológicos y etológicos de la abeja;
-
ubicación
de la colmena, tipo de colmena, estructura de la colmena;
-
color,
sabor, consistencia, usos y producción de miel, y usos de
la cera.
Este
resultado se ve reafirmado en lo encontrado por Solís (2000)
en Pueblo Nuevo Viñas, Santa Rosa, Guatemala, donde los campesinos
hacen la clasificación en base a las mismas características.
La corriente utilitarista
de clasificación etnobiológica parece la más adecuada
para explicar el por qué las abejas se clasifican bajo estos
criterios: las personas las clasifican para poder reconocer que clases
son brindan mayores beneficios, y poder transmitir así esta información. De
igual forma, a lo largo de Latinoamérica, los pueblos utilizan
básicamente los mismos criterios para la clasificación
de las abejas sin aguijón. Los
Kayapó del Brasil, tienen varias formas de clasificar las abejas:
-
-
En
base a su comportamiento cuando son molestadas: dóciles,
picadoras, mordedoras o causadoras de ampollas.
-
En
base a las propiedades de la miel: sabor, acidez, producción
por nido, época de castración, etc.
-
En
base a su morfología.
-
En
base a la estructura del nido (forma y tamaño del tubo de
entrada; tamaño del nido; cantidad de miel por nido, etc.)
y a su localización (en la tierra, en un árbol, en
montículos de termita abandonados, etc.). (Posey 1983).
Los
Cayapa del Ecuador reconocen cuatro tipos de abejas (reconocidos por
la ciencia como especies), basados en la calidad de la cera que produce
cada una de ellas. Los cuatro tipos son:
-
-
La
abeja negra que vive en huecos de los árboles, y produce
buena cera.
-
La
abeja negra que también vive en huecos de árboles
pero, que produce más miel que cera.
-
La
abeja negra que construye sus nidos en el suelo, y su cera no es
de mucha utilidad.
-
La
abeja amarilla, cuya cera es de color negro. (Posey 1980)
La
constancia del conocimiento respecto a las abejas sin aguijón
en los pueblos Latinoamericanos tradicionales nos indica la importancia
de este grupo. La similitud de criterios de clasificación en
lugares tan distantes como la Amazonia brasileira y el área rural
guatemalteca, puede deberse a que, según como lo expresa Lévi-Strauss
(1989): "pese a las diferencias culturales existentes entre
las diversas fracciones de la humanidad, la mente humana es en todas
partes una y la misma cosa, con las mismas capacidades", lo
que ha conducido a una convergencia en la clasificación etnobiológica.
Los paralelismos que se han encontrado
en las clasificaciones etnobiológicas pueden ser explicados solo
porque los humanos donde quiera que se encuentren, reconocen la estructura
de la naturaleza esencialmente la misma forma (Bulmer 1974, citado por
Berlin 1992). A pesar de los paralelismos
en la clasificación de los pueblos tradicionales, los criterios
de clasificación etnobiológica de las abejas sin aguijón
no tienen contraparte en los sistemas científicos biológicos
de clasificación, ya que las personas incluyen las características
de la miel, el comportamiento de las abejas, y otros criterios que generalmente
no son utilizados por los científicos. Aunque
que los criterios de clasificación etnobiológica no son
iguales a los crietrios científicos, logran el mismo resultado:
diferenciar clases o especies. No fué posible colectar especimenes
para todas las abejas reportadas por los informantes en los lugares
de estudio, pero si se colectaron ejemplares de doncellita y
culo de chucho, y se constató que pertenecen a dos clases
científicamente reconocidas como especies, Tetragonisca angustula
y Trigona fulviventris, respectivamente. Hay que aclarar que
no se pretende con esto afirmar que hay un cien por cien de correspondencia
entre la clasificación científica y la etnobiológica,
no se tiene suficiente información para esto. La
información recopilada entre los informantes permite la detección
de variaciones en el conocimiento etnobiológico, principalmente
variación léxica, la cual consiste en expresiones léxicas
distintas empleadas para designar la misma categoría. (Berlin
1992) Específicamente se encontraron sinonimias para los nombres
de algunas de las abejas sin aguijón:
Berlin
(1992) propone que existe una tendencia a la reducción de la
variación linguística al nombrar organismos altamente
importantes, mientras que la variación es mayor en las especies
de menos importancia. Dentro de
las abejas sin aguijón en Villa Canales, la criolla no
presenta otras denominaciones, y podría ser la de mayor importancia
debido a su alta producción de miel y lo elevado de los precios
a los que ésta se puede vender (Q40.00 a Q60.00 una botella). Además,
la miel de criolla, conocida como miel blanca, es la más
útilizada para curar afecciones de la vista. Se utiliza también
para estos fines la miel de doncella. Es este conocimiento etnomédico
el que puede detectarse en las declaraciones de todos los informantes.
Según Berlin (1992), algún conocimiento es más
importante debido a que es sobresaliente y ampliamente compartido, mientras
que otro es ideosincrático y único a ciertos individuos.
En resumen, la clasificación
etnobiológica de las abejas sin aguijón en Villa Canales,
Guatemala, es de tipo utilitario ya que incluye los usos de los productos
de las abejas; un par de las clases de meliponas reconocidas por los
informantes corresponden a especies reconocidas por la ciencia. Los
mismos criterios que se utilizan en Guatemala para la diferenciación
de clases, se utilizan en otras culturas a lo largo de Latinoamérica,
lo que se debe posiblemente a la capacidad innata del hombre de categorizar.
Los
informantes entrevistados tenían poca información acerca
del por qué se les dan ciertos nombres a las abejas sin aguijón.
Respecto
a la doncellita, uno de los informantes mencionó que ese
nombre se debía a la forma en que construye la piquera (salida
de la colmena), la cual es un tubo alargado hecho de cera, de color
claro, y que puede semejar a una señorita. Otro de los
informantes mencionó que se debe a que la abeja es "finita"
(fineza es sinónimo de bondad y pureza )4
, humilde y servicial, tal como una doncella.
| 4-
Diccionario de sinónimos y antónimos. 1989. Editorial
Voluntad. Colombia. |
Uno
de los informantes relacionó el nombre Culo de Chucho con
el agujero de salida de la colmena, que está ubicado en el suelo,
y puede recordar a un perro visto por detrás. Pero es quizás
el hecho de que estas abejas construyen la piquera de sus colmenas con
heces de mamíferos, aunque no específicamente de perro
("chucho"), la razón por la que se les denominó
de esta manera.
No
se obtuvo información respecto a los nombres de las restantes
cuatro abejas, pero es posible hacer algunas deducciones.
En
el caso de la Criolla, un par de informantes mencionaron que
es una especie muy parecida a la abeja extranjera o europea (Apis
mellifera) pero es "más morena"; al observar ejemplares
de Criolla 5
se aprecia que en realidad es muy parecida en tamaño y en
los patrones de rayas en el abdomen a Apis mellifera, pero su
color es más oscuro. Podria pensarse que esta abeja se denominó
criolla a partir de que se parecía a la europea pero era nativa
de América, de la misma forma en que los hijos de los españoles
(europeos) en América son nombrados criollos.
Por
otro lado, el nombre Joloncán (Coloncán), puede
tener su origen en idiomas mayas. Jolom- es cabeza en el idioma
quiché, kan- es un adjetivo con el que designa el color amarillo
en el idioma quiché (Teletor, 1959), pero significa árbol
en idioma cakchiquel; esto podría estar relacionado con la manera
en que esta especie construye su colmena, la cual es una esfera ubicada
sobre las ramas de los árboles, que bien puede asemejar una cabeza
humana. Se interpreta entonces el nombre posiblemente como: cabeza de
árbol.
El
término Congo bien podría haber sido asignado para
nombrar esta abeja, debido a su color negro, relacionándola con
los humanos de raza negroide del Africa, que se caracterizan por su
piel morena.
De
acuerdo a la descripción de la nomenclatura etnobiológica
de Berlin (1992), los nombres de las abejas sin aguijón en Villa
Canales son del tipo primario improductivo. Esto se refiere a que el
nombre no incluye una palabra que indique el grupo mayor al que el organismo
pertenece; un ejemplo de nombre primario productivo sería
maple rojo, ya que está denotando que el organismo pertenece
a un grupo mayor, el de los maples.
Los
nombres de las abejas concuerdan con el patrón de que la nomenclatura
etnobiológica a menudo alude metafóricamente a
las características morfológicas, comportamentales, y
ecológicas que no están arbitratiamente asociadas con
sus referentes biológicos (Berlin 1992),
de la siguiente forma:
Doncellita:
alude a sus características comportamentales.
Culo de Chucho: alude a sus características ecológicas
(forma de construir la piquera).
Criolla: alude a sus características morfológicas
(comparándola con otra abeja).
Jolóncan: alude a sus características ecológicas
(forma de construir la colmena).
Congo: alude a sus características morfológicas.
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Se observaron los especimenes que se encuentran en la colección
de la Bióloga Eunice Enríquez, Laboratorio de Entomología,
Escuela de Biología, Universidad de San Carlos de Guatemala. |
Mitos,
Leyendas, Tradición Oral
Las
abejas sin aguijón evocan en las personas sentimientos de aprecio.
Las especies que producen miel útil para tratar enfermedades
o dolencias son percibidas como serviciales. La doncellita es
percibida como humilde y delicada, mientras que la criolla es
"tímida". Uno de los informantes indicó que
es admirable de ellas su organización, ya que tienen una reina
que las dirige. Existe entonces una tendencia a humanizar estos insectos,
lo que no sucede con otros artrópodos como las moscas, cucarachas
y arañas, que son mas bien menospreciados.
A
pesar de esto, no se detectaron entre los informantes mitos, leyendas,
tradiciones, rituales ó canciones respecto a las abejas sin aguijón.
Existen
creencias de cómo lograr mantener las colmenas "vivas"
durante mucho tiempo. Uno de los informante declaró que para
que las abejas no abandonen la colmena no deben dejarse sin atención
ya que a las abejas "no les gusta quedarse solitas". En Pueblo
Nuevo Viñas, Solís (2000) reporta la creencia de que estos
insectos pueden percibir si existen problemas matrimoniales en el hogar,
y si los esposos suelen pelear las abejas dejarán la colmena.
En
otros pueblos Latinoamericanos la tradición respecto a las abejas
sin aguijón tiene un gran significado cultural.
Weaver
y Weaver (1980) realizaron en México una investigación
y encontraron que los mayas yucatecos realizan un ritual para castrar
la colmena, el cual tiene la finalidad de dejar a la colmena limpia
de malas influencias que pudieran entrar durante el proceso. Además,
realizan la ceremonia mayor de bendición de las abejas (u hanli
cab), la cual requiere a un sacerdote shaman y debe realizarse cada
cuatro años, pero actualmente rara vez se practica.
Posey
(1983), informa que los Indígenas Kayapó del Brasil, según
su tradición aprendieron a ser sociales de un hombre sabio ancestral
(wayanga), quien ganó su conocimiento del estudio del comportamiento
de abejas, avispas y hormigas.
No
puede descartarse que en Guatemala existan tradiciones, mitos o leyendas
sobre estos insectos. Las investigaciones se han realizado en pueblos
de ladinos del área rural al sur de la Ciudad de Guatemala (Villa
Canales y Pueblo Nuevo Viñas), pero aún no se ha investigado
en pueblos indígenas, donde pueden existir más elementos
tradicionales.
En
un relato del origen del pueblo Quiché, los primeros hombres
de este pueblo fueron alimentados por su creador, Rabinal Achí,
con miel blanca (Búcaro 1995). En el Popol Vuh encontramos que
los primeros cuatro hombres que fueron creados les llevaban a sus mujeres
panales para comer (Popol Vuh 1965). Puede verse que los panales y la
miel, que no pueden ser de otras que de las abejas sin aguijón,
paracen representar una muy buena fuente de alimento, con el que se
sustentaron los primeros hombres.
Conocimiento
popular y su relación con el sexo y modo de vida de los habitantes
Los
modos de vida de los habitantes del Municipio de Villa Canales varían
respecto a las principales actividades productivas de cada aldea.
La
cabecera municipal de Villa Canales cuenta entre sus habitantes, principalmente
personas que trabajan en la Ciudad Capital de Guatemala, quienes regresan
a sus hogares al terminar sus labores.
Lo
mismo ocurre en las otras tres aldeas consideradas, pero en menor grado,
ya que los habitantes se dedican principalmente a actividades agrícolas
y pecuarias. Las Aldeas Los Pocitos, Santa Elena Barillas y El Jocotillo
se encuentran rodeadas de fincas cafetaleras, plantaciones de piña
y potreros para ganado vacuno.
Es
fácilmente notable que el conocimiento popular sobre estas abejas
está ligado al modo de vida de las personas y a su entorno.
En
la Cabecera Municipal de Villa Canales, las personas no se dedican a
actividades del campo y actualmente no es común que los más
jóvenes se dirijan a la montaña a cazar, "pajarear"
-cazar pájaros- ó al Lago a nadar, como lo hacían
unos cuarenta ó cincuenta años atrás. Actualmente,
su modo de vida está más influenciado por el estilo euronorteamericano
y sus diversiones son otras, como la televisión y las computadoras.
Han perdido el contacto con la naturaleza, que aún mantienen
los habitantes del área campesina. Y quizás no lo han
perdido voluntariamente, sino por la pérdida del bosque debido
al crecimiento urbano, la contaminación de los ríos y
del Lago de Amatitlán, la situación política del
país que deriva en inseguridad, etc. Además, las actividades
productivas de los pobladores de la Cabecera Municipal no requieren
entrar en el hábitat de las abejas sin aguijón.
Por
otro lado, la población campesina se dedica a actividades agrícolas
y pecuarias, se desenvuelve en un ambiente en el que su trabajo les
obliga a internarse en la montaña, que es el hábitat de
las abejas sin aguijón. Debido a esto, ellos aprovechan sus productos
en forma casual, castrándolas en el campo, ó llevándolas
a sus casas para un aprovechamiento periódico.
Solamente
dos de los once informantes fueron capaces de describir a las seis clases
de abejas sin aguijón, mencionar sus usos y comportamiento. Estas
personas practicaron la apicultura, y en algún momento también
la meliponicultura artesanal.
El
informante que evidenció mayor conocimiento, es guardián
de finca y "andalón del monte", como el mismo se describió.
Afirma que conoce las clases de abejas debido a su curiosidad y a que
desde niño su padre lo llevaba con él a la montaña,
y así fué aprendiendo.
El
resto de informantes varones del área rural describieron morfológicamente
desde dos hasta cinco abejas, siempre mencionando sus usos.
Las
dos mujeres entrevistadas hicieron más énfasis en la utilización
medicinal de la miel, que en la descripción morfológica
de las abejas.
Los
dos informates del área urbana, manifestaron conocer de la existencia
de las abejas pero no pueden describirlas morfológicamente, y
también hacen mención principalmente a los usos medicionales
de la miel.
La
información que se repitió en la mayoría de los
informantes fué que la miel de doncellita y de criolla se utiliza
para sanar la vista. Este uso se le da también a la miel de meliponas
en otras culturas Latinoamericanas, por lo que esta miel debe tener
propiedades bioquímicas que deberían ser investigadas
para el tratamiento de enfermedades en los ojos.
En
este caso, las áreas rurales son importantes ya que no sólo
mantienen el conocimiento de el uso de la miel, sino que también
practican los métodos de cultivo (meliponicultura).
Las
áreas rurales son por lo tanto importantes en el mantenimiento
del conocimiento tradicional sobre la naturaleza, debido a que sus actividades
productivas mantienen a los habitantes en contacto con ella. Estas personas
aún practican la observación que llevó al hombre
a atribuír espíritus y poderes a los elementos de la naturaleza:
al observar una imponente tormenta eléctrica, era inevitable
atribuír divinidad al cielo. Los habitantes del medio urbano
en muchos casos han dejado de prestar atención a la naturaleza,
pero esto no quiere decir que hayan perdido la habilidad de observarla
y clasificarla, simplemente han dirigido su curiosidad hacia otros asuntos.
Referencias
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A y B son típicas
colmenas de abejas sin aguijón en el área rural de Guatemala.
Son colgadas por las personas en las paredes de sus casas. En C puede
observarse una colmena abierta; claramente se aprecian los panales de
cría y el batumen. En D se observa una abeja sin aguijón.
Dulce María Bustamante
Zamora es Bióloga, con interés en la entomología,
etnobiología, y trabajo comunitario. E-mail: dulce_mariab@hotmail.com.
Julio Morales es Biólogo,
docente de la Escuela de Biología, Universidad de San Carlos
de Guatemala, especializado en Antropología y Etnología.
E-mail: oncajr@amigo.net.gt. |
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