INSECTOS
Hormigas
Las hormigas son
menos agresivas que el resto de himenópteros al ser menos móviles,
al menos que no se moleste su hábitat. La más peligrosa
de ellas es la roja de la especie Solenopsis, de las que existen ejemplares
en Europa, habiendo sido importadas de Estados Unidos, son las "hormigas
de fuego" (Solenopsis invicta de la costa del golfo de México
y Carolina del Sur y Solenopsis ricliteri, en zonas del Misisipi y
Alabama), propias de Sudamérica desde donde se han extendido
a otras zonas. Producen picaduras múltiples, originando lesiones
múltiples. Cada picadura produce una pápula característica,
que en 24 horas forma una pústula estéril de 2-4 mm
de diámetro y finalmente una escara. Su veneno contiene alcaloides
de la piperidina. Es frecuente la infección secundaria por
estreptococo, para lo que se administra antibiótico. 
La muerte en el hombre es rara
y se debe a cuadros de hipersensibilidad con signos locales y sistémicos.
A los que desarrollan estos cuadros habrá que desensibilizarlos
con extractos totales de hormigas.
En la Península Ibérica hay una hormiga venenosa, roja,
la hormiga roja chica (Myrmica rubra laevinoides), que tiene una aguijón
abdominal, pero sus picaduras son poco serias
Las hormigas gigantes (Paraponera clavata), propias de los bosques
de América Central y Sudamérica, son llamadas "falofas"
y "tucandeiras", miden hasta 3 cm y poseen un fuerte aguijón
por el que inoculan un veneno potente, que origina dolor local y ampolla
con cierto grado de necrosis en el lugar de la picadura. Aparece además
linfadenopatía regional, escalofríos y fiebre que puede
durar varios días.
En Asia hay diversas especies de hormigas
de fuego como la del género "sima", frecuentes en
la India , o como la Tetraponera rufonigra de Malasia. Todas ellas
al picar causan dolor y edema. Aunque el peligro mayor son las reacciones
anafilácticas por sensibilización al veneno. Hay una
"hormiga gigante o elefante", pero carece de aguijón
y su mordedura es poco importante.
En Australia hay hormigas "bull-dog"
con aguijón venenoso y con potentes mandíbulas.
Abejas y abejorros.
A pesar de que su picadura no
reviste gravedad, por su alta frecuencia mueren todos los años
más personas en EEUU y Europa que por mordedura de serpientes,
como consecuencia de la sensibilización al veneno y una reacción
anfiláctica. La muerte puede venir, también, por picadura
de cientos de miles de insectos individuales, como la Apis mellifera
(abeja de la miel) que vive en grandes colonias. Las abejas asesinas
de Brasil son muy agresivas, pudiendo atacar a hombres o animales.

El aguijón en el caso de las
abejas solo lo poseen las obreras, no existiendo en machos o zánganos.
Es similar para avispas y hormigas, consta de un estilete y dos lancetas,
el estilete envaina parcialmente las lancetas y entre los tres encierran
el canal del veneno. Al picar la abeja el aguijón es clavado
perpendicularmente, las lancetas se mueven hacia adelante, alternativamente,
agrandando la herida por punción del estilete, y bombeando
el veneno hacia el interior de la herida. A diferencia de avispas
y hormigas, el aguijón de abejas está arponado y queda
clavado en la piel tras la picadura, no pudiendo extraerlo el insecto
a menos que desgarre parte de su intestino distal, lo que suele causar
su muerte posterior
No se sabe con seguridad la composición
del veneno, posee mediadores de la inflamación, pero no sabemos
con certeza si tiene histamina, serotonina y cininas. Fosfatasa ácida,
fosfatasa alcalina, lisolecitina que daña las células.
Contiene acetilcolina que media la desgranulación de mastocitos,
una toxina llamada apimina, hialuronidasa que destruye las uniones
celulares y hasta doce proteinas antigénicas pero no enzimáticas
la melitina, capaz de romper las membranas celulares.
Los síntomas duran pocos minutos, a veces horas, incluyen dolor
local, prurito, eritema y ligero edema. A veces hay náuseas,
vómitos, dolor abdominal, fiebre, síncopes y convusiones
Son graves los casos con múltiples picaduras. Las abejas cuando
se sienten amenazadas liberan sustancias odoríferas de alarma
que atraen a sus compañeras mas próximas. Estas picaduras
masivas son graves, fatales si superan las 20-30 picaduras, causando
edema generalizado, lesiones ampollosas y purpúricas, colapso
cardiovascular e insuficiencia renal aguda por mioglobinuria que origina
necrosis tubular.
La mayoría de casos mortales
se deben a hipersensibilidad alérgica, tras una primera picadura
sensibillizante. Las reacciones pueden agruparse en 3 grupos
1. Reacciones anafilácticas inmediatas. Aparece
a los pocos minutos de la picadura un cuadro de prurito generalizado,
urticaria, rinorrea, lagrimeo, tos, sensación de cuerpo extraño
en faringe, broncoespasmo, edemas laríngeo, angioedema o shock
anafiláctico. La muerte se produce por obstrucción de
las vías respiratorias o por shock.
2. Grandes reacciones locales. Con eritema, edema
tras la picadura, que son de gran magnitud y persisten mas de un día.
3. Reacciones tardías. aparece una o dos semanas
tras la picadura, urticaria, angioedema, artralgias, linfadenopatía,
fiebre y proteinuria. Vasculitis y síndrome nefrótico.
Además de la abeja común, hay otras especies como la
abeja gigante de asia (Apis dorsata), las abejas índias (Apis
indica y Apis florea) y la abeja africana (Apis mellifica adansoni).
Esta última es la abeja "asesina", gran productora
de miel, pero muy agresiva. Warwick E. Kerr introdujo la abeja en
Brasil con el propósito de cruzarlas con abejas comunes y así
disminuir su agresividad., pero escaparon varias reinas fértiles,
y se ha extendido hasta México y Argentina. Puede producir
la muerte de una persona, en Brasil y México hay descritos
casos fatales.
Los abejorros (Bombus, Megabombus y Pyrobombus)
son menos agresivos que las abejas y rara vez pican, a menos que se
les trate de capturar. La sintomatología de la picadura es
idéntica a la producida por la abeja.
Avispas
El veneno de las avispas es muy parecido
al de las abejas, aunque con ciertas diferencias antigénicas.
La sintomatología es similar. La proporción de reacciones
anafilácticas y de accidentes fatales es mayor, lo que debe
estar en relación con una proteína, el antígeno-5
ausente en el veneno de abejas. El aguijón de las avispas es
liso, no arponado como el de abejas, pudiendo producir varias picaduras
sucesivas sin que su aguijón quede clavado y fijo en la piel.
Pueden vivir en colonias o avisperos
con miles de individuos, o en pequeños avisperos que contienen
celdillas hexagonales, son las llamadas "avispas papeleras".
En Europa viven muchas especies, todas venenosas, como las avispas
papeleras (Polistes gallicus y Polistes dominulus), el avispón
(Vespa crabro) y las vespulas. La avispa tigre asiática ataca
a quién se acerque a sus nidos, por ello los indígenas
hacen tortuosos senderos por la selva para evitarlos.
Casi todas las especies tienen coloraciones
de advertencia con alternancia de amarillo y negro.
Tratamiento de las picaduras por abejas, avispas y hormigas 
Ante una picadura de abeja, el aguijón ha de ser extraído
con cuidado, bien por raspado, o con unas pinzas, pero sin exprimirlo
para evitar una mayor inyección del veneno. La aplicación
de hielo disminuye el dolor y el ligero edema que se forma.
Administraremos un antihistamínico
H1 por vía oral y un corticoide i.m. (0,5 a 1 mg/kg peso),
no siendo imprescindible salvo en pacientes con antecedentes de reaccciones
anafilácticas o grandes reacciones locales. También
se pueden utilizar pautas desensibilizantes si estas se han producido.
La adrenalina al 1:1.000 por vía subcutánea es el tratamiento
de elección en shock anafiláctico o edema laríngeo.
El tratamiento de las picaduras
múltiples se realiza con antihistamínicos por vía
sistémica, corticoides y sueros endovenosos. La necrosis tubular
aguda se puede evitar consiguiendo una buena diuresis.
Las personas sensibles a las picaduras
deben cuidar unas medidas preventivas como no podar setos, no coger
flores, no andar con los pies descalzos, no utilizar perfumes ni utilizar
colores llamativos, no comer golosinas ni consumir bebidas azucaradas
al aire libre, etc. Pueden llevar adrenalina, jeringuillas, e inhalador
de epinefrina.
Triatomas
Los triatomas se nutren de sangre
de vertebrados, su mordedura es venenosa. Tienen sus nidos en las
fisuras de paredes de casas y establos. La mordedura es indolora,
pero el insecto puede provocar dolor intenso en el lugar de la mordedura
si es molestado durante la succión. Puede desarrollar distintas
lesiones en el lugar de la mordedura en función de que el huésped
haya sido sensibilizado o no. Estas incluye lesiones papilares con
un punto central; vesículas pequeñas confluyentes, en
ocasiones hemorrágicas, con edema y eritema; lesiones urticariales
gigantes y lesiones nodulares o bullosas hemorrágicas de la
mano o pié que se desarrollan varios días después
de la mordedura. El tratamiento es sintomático. Los triatomas
son vectores de la tripanosomiasis americana o enfermedad de Chagas.
Escarabajos
Ningún escarabajo es venenoso,
carece de aguijón o de cualquier dispositivo inoculador. Se
defienden soltando líquido de aspecto, olor o sabor desagradable.
Muchas especies de la familia Meloidae contienen en sus líquidos
corporales una sustancia, la cantaridina, que al manipular o aplastar
a uno de estos escarabajos causa una gran irritación de la
piel con formación de vesículas dolorosas que pueden
persistir semanas, y conjuntivitis producidas al llevar las manos
a los ojos. Las especies mas ricas en cantaridina son la Cantárida
o mosca de España (Lytta vesicatoria). En menor grado la poseen
las "carralejas o aceiteras" (Meloe proscarabeus, M. violaceus,
etc.) y las especies del género Zonabris.
En el desierto del Kalahari viven unos
coleópteros (Diamphidia y Polyciclada), sus crisálidas
son usadas por los bosquimanos "san" y "kun" como
veneno de caza, impregnando las puntas de flecha con su jugo tras
ser aplastadas. Un solo rasguño con dicha punta puede ser mortal
para el hombre en un día.
La zona de piel en contacto con
cantáridas debe ser lavada cuanto antes con agua y luego se
puede aplicar un corticoide tópico. Si hay afectación
de los ojos, los lavaremos y aplicaremos posteriormente un colirio
anestésico o antibiótico. La ingestión de cantáridas
se trata con provocación del vómito con jarabe de ipecacuana
o con lavado gástrico y sueros endovenosos para aumentar la
diuresis.
Orugas de mariposa
Algunas orugas de lepidópteros
son venenosos al estar revestidas de multitud de pelos quitinosos
urticarizantes que liberan histamina y acetilcolina, o de proteínas
que inoculan proteínas con capacidad histaminógena.
La secreción venenosa proviene de células que revisten
los pelos o de glándulas existentes en la base de las espinas.
En la Península Ibérica y parte
de Europa son muy frecuentes los cuadros urticariales por la "procesionaria
del pino" (Thaumetopoea pinivora). Se ven desde finales de abril
hasta principios de julio, forman largas filas cuando se desplazan,
pues son gregarias. Los niños atraídos por las hileras
de orugas juegan con ellas, el contacto con ellas causa en zonas sensibles
y de piel fina, dolor, eritema y habones de urticaria. Algunas personas
pueden tener rinitis y conjuntivitis alérgicas si están
sensibilizadas. Hay otras procesionarias como la del roble (Thaumetopoea
processionea) y la de las plantas bajas (Thaumetopoea herculeana),
que dan cuadros similares. Las orugas de las mariposas quelonias o
gitanas dan también estos cuadros.
Las espinas o pelos adheridos
a la piel pueden ser desprendidos con unas pinzas o con esparadrapo
o cinta adhesiva que se fija a la piel irritada y se despega a continuación.
Luego aplicaremos un corticoide tópico y si el prurito es muy
intenso un antihistamínico vía oral.
Chinches, mosquitos, pulgas y piojos
Chinches
Los chinches son insectos himenópteros,
poseen un pico puntiagudo o trompa con el que aspiran jugos vegetales
o animales. Algunas especies pican al hombre para alimentarse de su
sangre, ocasionándole gran picor y lesiones cutáneas
que varían desde habones urticariales, grandes pápulas
eritematosas o edema de cierta intensidad. Se observan distribuidas
en pequeños grupos y pueden eczematizarse e infectarse por
rascado. Estas lesiones aparecen por inoculación de la saliva
del insecto, que contiene proteínas extrañas y enzimas.
Pueden aparecer reacciones de hipersensibilidad con urticaria generalizada,
vasculitis cutánea, artralgias y asma bronquial.
El más frecuente es el chinche doméstico o de las camas
(Cimex lectularius), otra especie afín (Cimex hemipterus),
hoy en regresión por el uso de insecticidas. Hay también
chinches asesinas o reduvios (Reduviidae) viven de los jugos de otros
artrópodos a los que matan, es difícil que piquen al
hombre a no se que se les manipule, en dicho caso la picadura es dolorosa,
con edema y urticaria gigante.
Mosquitos
Estos dípteros son transmisores
de varias enfermedades. Su picadura produce una pápula muy
pruriginosa precedida de eritema e hinchazón, y en el caso
de moscas hematófagas con trompas largas y robustas, de un
nódulo o induración subcutánea más profunda
con extravasación de pequeña cantidad de sangre. Estas
lesiones son fugaces, persistiendo desde varias horas a días.
Las personas mas sensibles pueden presentar manifestaciones intensas
a nivel local como vesículas, bullas de contenido líquido,
urticaria, reacción eczematosa, incluso fiebre y malestar general.

Puede haber reacciones anafilácticas
casi siempre locales, pues se introduce poca cantidad de saliva.
Pican al hombre algunas especies
de la familia Culicidae, con dos subfamilias culicinae (géneros
Culex, Aedes) y los Anopheles transmisores del paludismo.
Los flebotomos, "moscas de
las arenas" o "palotillas" (Phlebotomus y Lutzomya)
son transmisores de la leishmaniasis conocida como "Kalaazar"
o "botonón de oriente" y de una bartonelosis propia
de las regiones andinas conocida como "enfermedad de carrión".
Los Simulium o "mosquitos negros" o "mosquitos búfalo"
transmiten un tipo de filariasis que da lugar a la llamada "ceguera
de los ríos" o "de los pantanos".
Algunas moscas pueden picar al
hombre como la hembra de tábanos o "moscas de caballo"
que son hematófagas y la "mosca de los establos"
(Stomoxys calcitrans) produce una picadura dolorosa, con una mácula
eritematosa y en su centro se acumula sangre. La tripanosomiasis o
"enfermedad del sueño" es transmitida por la mosca
Tse-tse (Glossina palpalis, Glossina morsitans y Glossina tachinoides).
Otras moscas pertenecientes a
las familias Calliphoridae, Sarcophagidae, Oestridae y Muscidae pueden
depositar huevos sobre las heridas, en orificios naturales o bajo
la piel. Al eclosionar las larvas, se alimentan de los tejidos del
huésped dando lugar a la miasis.
Pulgas
Las pulgas son insectos, parásitos
externos de la piel de mamíferos y aves, de los que chupan
su sangre. Poseen uñas fuertes y numerosas cerdas que evitan
que resbalen, su cuerpo es aplanado lateralmente lo que hace difícil
su aplastamiento. Varias especies pican al hombre originando irritación,
lesiones eritematosas o papilares, a menudo dispuestas en fila o en
grupos, en áreas de piel en contacto con cinturones, bandas
elásticas o ropas apretadas. Las personas sensibilizadas experimentan
urticaria, erupciones vesiculosas o eritema multiforme. Si se infectan
dan lugar a piodermitis o furúnculos.
La pulga del hombre (Pulex irritans)
es hoy menos frecuente, siendo mas comunes la del perro (Ctenophalides
canis) y la del gato (Ctenophalides felis), pudiendo parasitar también
al hombre. Las pulgas de la rata y demás roedores pueden transmitir
la peste bubónica o negra y la turalemia.
Las ninguas, pulga de la arena o Tunga penetrans pica para chupar
sangre, su hembra se introduce bajo la piel, donde permanece el resto
de su vida para efectuar la puesta de huevos. La lesión se
localiza en los dedos, plantas de pies, tobillos, pliegues interdigitales,
tiene una mancha central oscura rodeada de un área mas pálida.
Mas tarde se transforma en una úlcera dolorosa que se puede
infectar, abscesificandose. Su tratamiento es quirúrgico, agrandándose
con una aguja el orificio central, y se aprietan los bordes para evacuar
el parásito, posteriormente se aplica un desinfectante. Son
originarias de Sudamérica, pero están muy extendidas
por África.
Piojos
Toda su vida la pasan en el huésped,
incluso ponen los huevos sobre anejos cutáneos a los que se
adhiere por un cemento, su cuerpo es plano y están dotados
de fuertes uñas por las que se adhiere a pelos.
Los piojos masticadores o malófagos
son propios de las aves, y los chupadores de los mamíferos.
El hombre es parasitado por el piojo humano (Pediculus humanus) con
dos variedades Pediculus capitis y corporis, y por el piojo del pubis
(Phthirus pubis). Vive en el pelo de la cabeza para el piojo de la
cabeza, en las fibras de la ropa para el piojo del cuerpo y el pubis
para la ladilla.El contagio se produce por contacto, ropa y en el
caso de la ladilla con el coito.
Al picar inyectan una saliva irritante
que produce una pápula eritematosa y pruriginosa. Al rascarse
aumenta la inflamación y pueden aparecer infecciones secundarias
como impétigo y furunculosis. Los piojos del cuerpo transmiten
el tifus exantemático y la fiebre de las trincheras por ricketsias,
así como fiebres recurrentes por borrelias. 
Un cuadro raro y poco conocido
es la parálisis o toxicosis por mordedura de piojos. Se cree
causada por una neurotoxina producida por los piojos hembra, acarina,
mientras se alimentan. Aparece un cuadro clínico de parálisis
motora ascendente que se confunde con el síndrome de Guillain-Barré,
la muerte sobreviene por parálisis respiratoria. El diagnóstico
se establece por el hallazgo del piojo. Es producido por piojos de
la familia Ixodidae (Dermacentor andersoni, Dermacentor variabilis,
Amblyomma americanum y Amblyomma maculatum).
Tratamiento
Basta con administrar un corticoide
tópico sobre la picadura, y si esta es muy pruriginosa administrar
un antihistamínico oral. Las pomadas antihistamínicas
son útiles pero causan fotosensibilidad. Las lesiones ampollosas
pueden puncionarse y desinfectarse. Si se forma un impétigo
por contaminación tras rascado se debe aplicar una pomada antibiótica.
MIRIÁPODOS
Los miriápodos (ciempiés
y milpies) no suelen ser peligrosos para el hombre. Los milpiés
no son venenosos. Los cienpiés o escolopendras poseen unas
mandíbulas en forma de tenaza, en cuyos extremos distales desembocan
los conductillos de salida de unas glándulas venenosas. Sus
mordeduras son dolorosas, con dos punciones hemorrágicas, eritema,
edema e inflamación local.
En la Península Ibérica y Europa hay especies (Scolopendra
morsitans y Scolopendra cingulata), con un tamaño pequeño
de menos de 15-20 cm, causando dolor y síntomas locales. En
Asia, África y Selvas Americanas hay especies mas grandes que
pueden llegar a 30 cm, originando su picadura además de síntomas
locales, miolisis con mioglobinuria e incluso insuficiencia renal
aguda.
El tratamiento de la picadura
de estos miriápodos se realiza con antihistamínico H1
por vía oral y corticoides por vía intramuscular. Para
aliviar el dolor se usa un analgésico o infiltraciones locales
con novocaína, la aplicación de hielo puede ser útil.
ARAÑAS
Todas las arañas poseen
venenos que les sirven para paralizar los insectos, que son sus presas
habituales, y para disolver los tejidos de estos, que luego absorben
dejando vacío el exoesqueleto de quitina. De las 50.000 especies
conocidas solo una decena son peligrosas para el hombre. Esto se debe
a que en la mayoría de las ocasiones estos venenos son inofensivos
para el hombre o la araña es incapaz de traspasar la piel humana
al picar.
El aparato inoculador es similar
para todas las especies y consta de un par de mandíbulas llamadas
quelíceros, que se sitúan a ambos lados de la boca a
modo de ganchos o tenazas. Cada quelícero consta de dos segmentos
o artejos, en el más proximal hay una glándula venenosa
rodeada de algunas fibras musculares, y en el extremo distal el orificio
por el que el veneno es vertido en el momento de la picadura.
Los efectos de los venenos pueden
oscilar desde inaparentes o responsables de escasa reacción
inflamatoria local a producir necrosis de la piel y hemólisis.
Arañas viudas
Las arañas viudas pertenecen
al género Latrodectus, habiendo adquirido fama de muy peligrosa
la viuda negra, falleciendo todos los años alguna persona en
USA y Brasil. Su nombre se debe a que la hembra de 13 mm tras la cópula
se come al macho de 6 mm. Están presentes en Europa, Asia,
África, América del Norte, Sudamérica, Australia;
en Almería últimamente son mas frecuentes sobre todo
en los invernaderos habiendo descrito varios casos de mordedura por
dicho animal. La verdadera viuda negra es una forma Americana o Latrodectus
mactans, tiene el dorso o parte superior del abdomen de color totalmente
negro y dibujo en reloj de arena o trazas de él en su parte
ventral. Otras formas Americanas son Latrodectus hesperus y Latrodectus
variolus, en el oeste y norte de USA y Canadá; la viuda roja
o Latrodectus bishopi y la viuda marrón o Latrodectus geometricus
que viven en Florida y Sudamérica, esta última es muy
ponzoñosa. En África y Madagascar encontramos la viuda
manchada o Latrodectus maculatus, y la viuda blanca o Latrodectus
pallidus, con abdomen blanco lechoso. En Europa hay varias especies
Latrodectus lugubris de Rusia, Latrodectus malmigniatus de Europa
central y Latrodectus tredecimguttatus de los paises mediterráneos
entre ellos España, siendo mas frecuente en Valencia y Andalucía
(En Almería entre los invernaderos).
El veneno contiene lípidos,
carbohidratos y proteínas; una proteína es la alfa-latrotoxina
que es una neurotoxina, bloquea la conducción nerviosa en las
placas neuromusculares al liberar acetilcolina.
Su picadura es inaparente en el
momento de la misma, mas tarde aparece dolor local y eritema, que
a veces no se relaciona con la picadura de la araña. El cuadro
clínico general se conoce como latrodectismo presentándose
minutos, horas tras la picadura con dolores cada vez mas intensos
por todo el cuerpo, sensación de ardor o escozor en la planta
de los pies, calambres y espasmos musculares, hiperreflexia osteotendinosa,
rigidez de la pared abdominal, posición fetal de la víctima,
priapismo, retención urinaria, fasciculaciones, parestesias,
cefaleas, nauseas, vómitos, sudoración profusa y ansiedad
extrema. Las contracciones musculares y la fascies latrodéctica
por contractura de los maseteros, puede hacer confundir el cuadro
con un tétanos o intoxicación por estricnina. El abdomen
duro o en tabla puede llevar a realizar laparotomías erróneas.
Además puede aparecer febrícula, delírio, insuficiencia
renal, convulsiones y fallo cardiopulmonar. Estas últimas complicaciones
son raras, siendo la mortalidad inferior al 5%, de uno o dos casos
anuales en USA y otros tantos en Sudamérica, en Europa la mortalidad
es prácticamente nula
En su tratamiento el primer
problema es haber diagnosticado que se trata de latrodectismo por
ello debemos buscar la picadura de la araña, se trata de dos
diminutas marcas eritematosas separadas por una distancia de 1 ó
2 mm, a veces con cierto edema. Para calmar el dolor administraremos
analgésicos como aspirina o paracetamol e incluso opiáceos,
pero no suelen dar gran resultado. Los relajantes musculares son útiles,
sobre todo el gluconato cálcico al 1:10, se administran 10
ml disueltos en salino o glucosado. El Diacepán y metocarbamol
son menos eficaces.
Controlaremos de forma periódica presión arterial, frecuencia
cardíaca, de aparecer hipertensión arterial administraremos
fármacos hipotensores. La neurotoxicidad severa con riesgo
de parada respiratoria y tetania son indicación de ingreso
en UCI, intubación endotraqueal y ventilación mecánica.
Existe un suero antivenenoso en
Estados Unidos (Lyovac? ), indicado en la picadura por arañas
americanas que son las mas peligrosas, se expende en ampollas de 2,5
ml y suele bastar con una.
Debemos realizar profilaxis antitetánica.
Los corticoides y antihistamínicos no tienen utilidad.
Arañas reclusas
Las arañas reclusas o pardas
pertenecen al género Loxosceles. Son pequeñas de 10
a 15 mm, de color marrón y con un dibujo en forma de violín
sobre la parte dorsal del cefalotorax. Algunas poseen un veneno potente
citotóxico y hemolítico que origina necrosis de piel,
tejido celular subcutáneo y músculo subyacente, que
se conoce como loxocelismo o aracnoidismo necrotizante.
Las especies mas peligrosas son
Loxosceles reclusa del sur de los EEUU y Loxosceles laeta de América
del Sur. En el Mediterráneo y la Península Ibérica
vive la Loxosceles rufescens, pero su mordedura solo causa edema local
y no necrosis o muy leve.
El veneno contiene hialuronidasa,
fosfolipasa, fosfohidrolasa, esterasa, fosfatasa alcalina y proteasa.
La dermatonecrosis probablemente esté en relación conesfingomielinasa-D,
que lisa las membranas celulares y produce hemólisis.
El sitio de la picadura suele
estar en nalgas, muslos, y en ocasiones en cara. A veces sin dolor,
otras veces hay localmente picor, dolor y sensación de escozor,
con halo azulado en torno a la picadura o cianosis local. Posteriormente
aparece pápula o bulla que se transforma en úlcera gangrenosa,
cubierta por costra o escara. El diagnóstico diferencial se
hace con las picaduras de otros artrópodos, piodermitis y con
el pioderma gangrenoso
En las formas severas hay fiebre
alta, mialgias y anemia hemolítica intensa y progresiva con
hemoglobinuria, puede llevar al fracaso renal agudo, al CID y en ocasiones
al coma y a la muerte. Estas formas severas aparecen en el 13 % de
los casos, sobre todo en niños y ancianos. Su mortalidad es
del 30 % aún con tratamiento.
El diagnóstico será
clínica, aunque podemos usar un test de inhibición de
la hemaglutinación, pero como máximo puede usarse un
día tras la picadura. La biopsia de piel tampoco es específica.
Tratamiento, en las ulceras pequeñas de menos de 2 cm de diámetro,
sin progresión, solo precisan desinfección periódica
y apósitos estériles, dejando el miembro con la picadura
en alto. Si las úlceras son mayores de 2 cm de diámetro
administraremos corticoides por vía sistémica, aunque
su beneficio no ha sido demostrado. Si parece ser útil la dapsona
a 100 mg/día por vía oral, en limitar la extensión
de la dermatonecrosis.
La mayoría de cirujanos
optan por dejar que la úlcera cure por granulación,
con desinfección meticulosa, desbridamientos y colocación
de agentes secantes y limpiadores., posteriormente colocaremos un
injerto cuando ya esté curada.
Existe un suero antivenenoso o
antiloxoscélico, pero para que sea útil ha de ser administrado
antes de 30 minutos desde la picadura.
Las formas graves o generalizadas pueden llevar a la muerte, debiendo
quedar ingresado en el hospital con controles periódicos de
hemograma, coagulación, urea y creatinina. Unos leucocitos
de 20.000 a 30.000 indican gravedad. Para el tratamiento se usan corticoides,
transfusiones de hematies, plaquetas, plasma y factores de coagulación
si fueran necesarios, y tratamiento de la insuficiencia renal.
Tarántulas
Las tarántulas o arañas
lobo pertenecen a la familia Lycosidae, están difundidas por
zonas secas y semidesérticas de paises templados y tropicales,
viven en nidos excavados en la tierra o entre piedras. Varias especies
se encuentran en la Península Ibérica y sur de Europa
como Lycosa radiata, Lycosa tarentulla (L.fasciventris). En Estados
Unidos hay otras como Lycosa carolinensis, Lycosa miami y Lycosa antelucana.

Las picaduras son leves, dolorosas,
con eritema, edema, linfangitis y pequeñas necrosis; en ocasiones
con febrícula, nauseas y cefalea. Su mordedura no es tan grave
como se cree
Las especies Sudamericanas Lycosa
raptatoria y Lycosa pampeana son algo mas peligrosas, no ocasionan
mucho dolor, pero la lesión aparece eritematosa, edematosa
y en días posteriores aparece una necrosis cubierta por una
costra
Para el tratamiento basta con
reposo del miembro afecto, aplicación local de hielo, una analgésico
si hay dolor, un antihistamínico, en ocasiones un corticoide
intramuscular, desinfección de la lesión y profilaxis
antitetánica. Si hay infección añadida se prescribirán
antibióticos.
ESCORPIONES
Se conocen unas 1.500 especies
de escorpiones de las que 50 son peligrosas para el hombre. Son arácnidos,
con grandes pinzas o pedipalpos, quelíceros mas pequeños,
cuatro pares de patas, un cefalotórax, un abdomen constituido
por siete segmentos anteriores anchos y otros cinco mas estrechos
y elongados que conforman una especie de cola, en el extremo de la
cual hay un último segmento llamado telson que contiene dos
glándulas venenosas; dichas glándulas desembocan por
dos orificios en el apéndice del acúleo, un aguijón
que está incurvado en forma de uña o garfio. Este aguijón
sirve para capturar los insectos que son sus presas y como función
defensiva. Son nocturnos y de día se esconden bajo piedras
o troncos derribados. Viven en desiertos, estepas y lugares áridos
y pedregosos. 
Las especies mas peligrosas son
Androctonus australis y Androctonus crassicauda, de los desiertos
del norte de África; Buthotus tamulus, de India y Pakistán;
Leiurus quinquestriatus, de Turquía y países aledaños;
Tityus serrulatus, muy venenoso y responsable de unas cien muertes
anuales, de niños sobre todo, en Brasil; Tityus bahiensis,
en Brasil y Argentina; Centrurus noxius, de América Central
y parte de Sudamérica; Centruroides exilicauda de los desiertos
de Arizona y México, también de dicha zona Centruroides
sculpturatus y Centruroides gerstchi; y Lychas scutatus y Lychas marmoreus,
del sudeste de Asia y Australia, algo menos peligrosos que los anteriormente
citados.
En la Península Ibérica
la especie más común es el escorpión europeo
o amarillo, Buthus occitanus, conocido como "alacrán"
difundido por otros países mediterráneos y el norte
de áfrica, siendo la variedad del norte de África mas
venenosa que la variedad del sur de Europa. El escorpión negro
europeo o de cola amarilla es otra especie que habita en España,
prefiere regiones húmedas y septentrionales de España,
mide unos 4-5 cm, siendo su color negro, su picadura es leve originando
un leve y fugaz dolorimiento.
Los venenos de los escorpiones
son proteínas citotóxicas y neurotóxicas. La
gravedad de la picadura depende de la especie implicada, de la edad
de la víctima, siendo mas grave en niños. En niños
la mortalidad por picadura de las especies mas venenosas puede llegar
al 10%, y al 20 % en lactantes, frente a solo el 1% en adultos
Los síntomas locales por
picadura de escorpión varían según la especie
implicada, desde ser similar a la picadura de una abeja con dolor,
prurito, parestesias y algo de edema en el punto de la inoculación.
Hasta picaduras que originan inflamación de toda la extremidad,
con cordones linfangíticos, linfadenopatías, ampollas
de contenido seroso o hemorrágico y equímosis en las
zonas adyacentes a la zona de picadura. La gravedad de la picadura
de escorpión no guarda relación con la gravedad local.
Hay especies muy peligrosas que apenas dan reacción local.
Los efectos generalizados y neurotóxicos
incluyen nauseas, vómitos, ansiedad, sudoración, salivación,
lagrimeo, dificultada para hablar y deglutir, diplopia, visión
borrosa, taquicardia e hipo-hipertensión, aumento de temperatura
corporal, dificultad respiratoria, defecación y micción
involuntarias, priaprismo, fibrilaciones y espasmos musculares, convulsiones,
coma y muerte. Es un cuadro parecido a la intoxicación por
estricnina. Se han descrito arritmias, colapso cardiovascular y edema
pulmonar. Pueden aparecer reacciones anafilácticas.
La picadura del escorpión
europeo, de ocho cm de longitud, se considera de mediana peligrosidad,
origina fuerte dolor, de aparición inmediata, con edema y ampollas
equimóticas en el punto de inoculación. Puede dar cefalea,
vómitos, fiebre, linotimias y ligera disnea. No reviste gravedad
excepto en niños pequeños, en nuestro país hay
alguna muerte al año y algunas más en Marruecos.
Una cuestión importante
es identificar la especie de escorpión, para conocer su mayor
o menor gravedad, para lo que tendremos en cuenta la zona geográfica
donde se ha producido el accidente.
Tratamiento. La incisión y succión de la picadura es
útil si se efectúa antes de 2-3 minutos y se sospecha
una especie peligrosa. La incisión será sobre la zona
de la picadura y medirá 5-6 mm de largo y 2-3 mm de profundidad
como máximo. Manteniendo la succión 30 minutos. El torniquete
puede ser útil pero para ello debe impedir el retorno linfático
pero no el flujo arterial y se debe relajar cada cierto tiempo, de
todas formas su utilidad está controvertida.
La extremidad afecta quedará
inmovilizada y algo elevada. Se puede poner hielo local para disminuir
el edema. El dolor lo calmaremos con analgésicos. El gluconato
cálcico es útil si hay espasmos musculares (al 1:10,
10 ml disueltos en suero). Los corticoides y antihistamínicos
no parecen tener utilidad. Desinfectaremos la herida y administraremos
vacuna antitetánica.
Si aparecen síntomas generales
monitorizaremos electrocardiográficamente al paciente y tomaremos
la presión arterial de forma periódica para vigilar
la aparición de arritmias e hipertensión que trataremos
farmacologicamente.
En insuficiencia respiratoria
administraremos oxigeno, siendo necesaria la intubación y ventilación
mecánica en ocasiones. Las convulsiones aparecen en los casos
mas graves, las trataremos con diacepan, fenitoina, y fenobarbital
en niños.
Los suero antivenenosos los usaremos
en niños o si la especies es muy peligrosa. Hay sueros antivenenosos
contra las especies mas peligrosas de Estados Unidos, México,
Brasil, África, India y otras partes de Asia y Australia. Hay
otro contra el escorpión europeo, difícil de conseguir,
rara vez tiene indicación pues la picadura no suele revestir
gravedad, salvo en niños de menos de 15 kg de peso o en el
norte de África, donde tiene un veneno mas virulento.
GARRAPATAS
Las garrapatas son ectoparásitos que se alimentan de la sangre
de mamíferos, aves, reptiles y anfibios. Se conocen 800 especies.
Se clasifican en dos familias, garrapatas duras o Ixodidae, y garrapatas
blandas o Argasidae.
Las formas juveniles están
entre la hierba, hasta que se adhieren a algún animal al que
muerden con su aparato picador, quedando firmes y sujetas a la piel,
desarrollando un prominente abdomen en días sucesivos.
Casi cualquier especie de garrapata
puede atacar al hombre; de las garrapatas blandas producen picaduras
las del género Ornithodoros y las del género Argas.
En cuanto a las garrapatas duras las mas frecuentes son las del género
Dermacentor, Amblyoma, Ixodes, , Rhipicephalus, Hyaloma y Haemaphysalis.
En el hombre se instalan en el
cuero cabelludo, detrás de las orejas y en los pliegues cutáneos.
Su mordedura es con frecuencia indolora, pueden dejar una lesión
macular de pocos milímetros de diámetro. Otras veces
originan picor, dolor local, equímosis y una pequeña
úlcera necrótica. Ciertas lesiones cutáneas son
características de las enfermedades transmitidas, así
la mancha negra aparece en la ricketsiosis y el eritema anular o eritema
"migrans" en la enfermedad de lyme, una borreliosis.
Las garrapatas son los principales
agentes transmisores de enfermedades como las fiebres recurrentes,
enfermedad de lyme, diversas fiebres hemorrágicas de etiología
viral, encefalitis víricas, fiebre Q, fiebres exantemáticas
o manchadas como la fiebre botonosa mediterránea. Pueden transmitir
también turalemia, carbunco, erisipelas, piodermitis y babesiosis.
Existe un cuadro de envenenamiento
por garrapata, infrecuente y poco conocido, pero muy grave. Es la
Parálisis flácida por mordedura de garrapata, causada
por una neurotoxina, para que pase al huésped en cantidad suficiente,
la garrapata debe estar alimentándose durante algunos días,
por ello es más frecuente en niños y lactantes.
En primer lugar aparece irritabilidad,
apareciendo 24 horas mas tarde una debilidad en extremidades inferiores
y una ataxia de rápida instauración, simulando el síndrome
de Guillain-Barré. Posteriormente se instaura una parálisis
flácida, con reflejos osteotendinosos disminuidos, abolidos
e hipotonía o atonía muscular. Esta parálisis
es ascendente y tras afectar a piernas, puede afectar a brazos, musculatura
de tronco, cuello, faringe y lengua. Si aparece parálisis de
los músculos respiratorios puede producirse la muerte. Dos
datos clínicos nos hacen sospecharla, la ausencia de fiebre
y el líquido cefalorraquideo normal.
El tratamiento consiste en retirar
la garrapata, cediendo espectacularmente la sintomatología
en pocas horas, previamente hemos matado el parásito con gasolina,
petróleo, queroseno, goma arábiga o laca que obstruye
los poros de la garrapata o con insecticidas a base de piretrinas.
Ya muerta desprenderemos la garrapata con unas pinzas, desinfectando
el lugar de la picadura con agente yodado u otro antiséptico.
En este lugar se puede formar un nódulo o granuloma muy pruriginoso,
puede persistir años y contiene restos negruzcos.
AUTORES
F. BARRANCO RUIZ - J. BLASCO MORILLA
A. MÉRIDA MORALES - M.A. MUÑOZ SANCHEZ
A. JAREÑO CHAUMEL - J. COZAR CARRASCO
R. GUERRERO PABON - J. GIL CEBRIAN
C. MARTÍN RUBÍ - J.C. RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ
Edición
Electrónica
J. Gil Cebrián - R. Díaz-Alersi Roseta
Mª. Jesús Coma - D. Gil Bello
http://www.uninet.edu/tratado/c101204.html