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Las
hormigas
José Montalva
Biólogo
Sin duda las hormigas están
dentro de los insectos más conocidos, ¿Pero realmente
qué tanto conocemos de las hormigas?.
En este trabajo mencionaremos
algunas de las características más distintivas de estas,
para acercarnos un poco a su submundo, intrincado y fascinante. Para
empezar estas pertenecen al orden hymenoptera (hymen: membrana; teros:
alas) dentro del cual también encontramos a las abejas y avispas.
Las hormigas morfológicamente guardan un patrón común
con los demás insectos, presentan una cabeza en donde van insertos
los órganos sensitivos (antenas y ojos) como también
las mandíbulas muy útiles en la lucha, alimentación
y transporte. Tras las mandíbulas encontramos la boca y bajo
esta; un pequeño receptáculo que les sirve de basurero.La
cabeza articula con un tórax, en el cual se insertan 3 pares
de apéndices o patas. Poseyendo el primer par unas especializaciones
a modo de peine, que las hormigas utilizan en su limpieza. Finalmente
encontramos el abdomen unido por un pedúnculo que puede ser
mono o bi articulado otra característica importante es la presencia
de una o dos escamas en este, carácter que permite identificar
a la familia formicidae. Algunas especies pueden poseer aguijón
(Heteroponera carinifrons, Solenopsis gayi, en Chile). En el abdomen
almacenan ácido Fórmico el cual utilizan como sistema
de defensa y también como antiséptico (1).
Las hormigas (formicidae) constituyen
el principal grupo de insectos denominados como eusociales, Los cuales
se caracterizan por presentar:
1. - Individuos adultos que colaboran en el
cuidado y protección de la progenie, y también en la
construcción del nido.
2. - la labor reproductiva esta parcializada, con individuos estériles
que trabajan a favor de la fecundidad del nido.
3. - Sobre-posición de generaciones, las cuales son capaces
de contribuir a las tareas de la colonia. (Seger 1991, Bourke 1997)
Una característica distintiva
de las hormigas, relacionada con lo anterior, es la presencia de tres
castas morfológicas de sexo femenino -obreras, soldados, reinas-
y una casta de individuos macho que cumple una breve función
durante el vuelo nupcial (Wilson 1971, Ester & Wilson 1978). En
la colonia la casta obrera es la que desempeña una mayor variedad
de tareas como por ejemplo, forrajeo, cuidado de la progenie y construcción
de nidos (Wilson 1985, Gordon 1996). En algunas especies socialmente
parásitas la casta obrera ha desaparecido totalmente, siendo
necesario raptar obreras de otras especies, para criarlas como esclavas
estas ultimas reconocen a sus captoras como hormigas de su misma especie
y trabajan para ellas sin ningún reparo, esto debido a la impronta
temprana, de ciertas feromonas (Lorenz) algunos buenos ejemplos son
Formica sanguínea y Formica japonica. Los soldados cumplen
principalmente un rol de defensa de la colonia, pero en algunas especies
pueden cumplir con otras tareas, incluso el de ser reservorios vivientes
de alimento. Las reinas (3) y los machos tienen netamente una función
reproductora, y morfológicamente se pueden distinguir por la
presencia de alas (aunque la reina las puede perder luego del apareamiento)
y un prominente abdomen de la reina. Las obreras poseen ovarios que
comienzan a ser reabsorbidos después del día 50 (inicio
de actividades fuera del nido), pero en algunas especies las obreras
pueden colocar huevos haploides para criar machos o para la alimentación
(huevos tróficos) de larvas y reinas. (Las hormigas; Skaife
1964). La gran mayoría de obreras presentan cambios físicos
y conductuales con la edad. La base de la sociedad esta basada en
la comunicación, en las hormigas como en muchos otros insectos.
Estas son fundamentalmente químicas, de hecho las antenas de
las hormigas posee un complejo sistema de quimiorreceptores estos
muy relacionados con sustancias específicas (feromonas) que
influyen en la conducta de los individuos de la misma especie (Karlson
& Buterant; 1959) teniendo distintos efectos sobre los entes receptores,
siendo desde una simple estimulo respuesta hasta alteraciones fisiológicas
de los sistemas endocrino y reproductivo. Por ejemplo hay casos donde
algunas reinas secretan feromonas que inhiben el desarrollo del sistema
reproductor de las larvas impidiendo que estas se desarrollen como
reinas. Auque de menor importancia los sonidos también cumplen
un rol en la comunicación.
Las hormigas emiten sonidos (estridulación)
específicos que sirven como señales de alarma hay una
interrelación muy llamativa entre varias especies de cuncunas
(larva de lepidóptero, en Chile muchas pertenecientes a la
familia lycaenidae) y ciertas hormigas, en que la larva imita perfectamente
la frecuencia del sonido de estridulación de ciertas hormigas,
llamándolas cuando se siente en peligro(4). Otra característica
importante de las hormigas es su haplodiploidia, en la cual los huevos
no fertilizados se desarrollan en machos haploides y los huevos fertilizados
en hembras diploides (Heinrich 1978, Brockman 1984). Este proceso
en que se determina el sexo, favorece la selección por parentesco,
en la cual la proporción de genes compartidos por las obreras(75%)
condiciona el cuidado de la progenie de sus hermanas (altruismo reproductivo),
de tal forma que aseguran indirectamente a través de sus parientes
una mayor representación o inversión futura de sus genes
en la población (fitness inclusivo), en comparación
es como si estos individuos produjeran su propia descendencia (Hamilton
1964, Trivers & Hare 1976, Krebs & Davies 1993). Con respecto
a la alimentación podría decirse que las hormigas en
un sentido antropocéntrico son omnívoras, pero hay algunas
con singulares especializaciones que mencionaremos a continuación
(5). Las hormigas legionarias (Dorylus) son unas gigantes representantes
de África, conocidas por su extrema voracidad son capaces de
arrasar con grandes poblaciones de artrópodos, desde insignificantes
insectos hasta grandes arañas. Otros géneros de hormigas
carnívoras son Ponera y Eciton. Estas ultimas conocidas comúnmente
como marabuntas (Eciton burchelli) tienen una fama digna de un mito,
de hábitos gregarios estas hormigas pueden desplazarse grandes
distancias, en algunas regiones de la selva de Panamá los nativos
prefieren abandonar transitoriamente sus viviendas, volviendo después
que ha ocurrido el asalto de estas voraces visitas, la parte ventajosa
es que las casas quedan limpias de insectos, ratas, serpientes u otros
inquilinos no deseables.
Podríamos llamar hormigas "vegetarianas"
a las que se alimentan de hojas, hongos o semillas. Las cortadoras
de hojas tienen mandíbulas bien desarrolladas las que utilizan
a modo de tijeras de podar, también sorprenden por el peso
que pueden levantar (hasta 50 veces su propio peso) que proporcionalmente
las haría uno de los animales más fuertes del mundo,
hay algunas de estas específicamente del género Atta
que no se alimentan de las hojas, sino que las utilizan como sustrato
para el cultivo de hongos (6). El cultivo se lleva a cabo en galerías
subterráneas, por un grupo diferenciado de obreras "pigmeas",
ellas se encargan de podarlos y darles una mantención adecuada,
evitar la proliferación de bacterias, mohos u otros agentes
perjudiciales para el hongo. Además no pueden dejar que este
crezca en demasía. (4). Hormigas como las del género
Pogonomyrmex son cosechadoras de semillas, causando graves daños
a los cultivos. Las semillas recolectadas son guardadas en grandes
bóvedas dentro de sus nidos (bajo tierra), una de las dificultades
que presenta este depósito es la humedad existente y para sobrellevar
este problema e impedir que las semillas germinen o sean atacadas
por hongos, estas hormigas estucan las paredes de los graneros con
sus propias heces las que actúan como perfectos impermeabilizantes.
Otro tipo de hormigas cosechadoras de semillas tienen un mutualismo
con ciertas plantas, ayudan a la dispersión de las semillas
incluso las entierran en lugares ricos en materia orgánica
(abono), ya que las semillas no son precisamente el alimento de las
hormigas sino que una estructura adosada a las semillas conocida como
cuerpo del aceite le sirve de recompensa. Para terminar con las inauditas
formas o especializaciones que las hormigas han adoptado con el fin
de proveerse alimento, mencionaremos una singular asociación
interespecífica, entre hormigas (Linepithema humilis) y pulgones
(Hemiptera). Los pulgones producen un excremento azucarado llamado
melaza, del cual las hormigas se alimentan. De hecho cuando estas
estimulan el ano del pulgón con sus antenas, este suelta la
melaza, a cambio la hormiga le da protección, defendiéndolos
de sus enemigos naturales (chinitas, micro himenópteros, etc.)
también a veces los albergan en sus nidos y les ayudan en la
crianza de la progenie, incluso se ha visto que las hormigas transportan
a los pulgones a plantas más vigorosas (en donde ellos puedan
alimentarse mejor y por consiguiente generar más melaza) cuando
la planta actual ya se ve muy deteriorada ( Ripa 1987). Y uno de los
ejemplos clásicos de mutualismo, del cual no podría
faltar si se habla de hormigas, es el que existe en géneros
de algunas hormigas (Crematogaster) y las acacias estos últimos
son árboles que presentan llamativas adaptaciones en pos de
las hormigas, como el de proveerles refugio en orificios de sus espinas
o alimento como el néctar segregado por glándulas de
sus hojas, a cambio las hormigas le ofrecen su lealtad incondicional,
siendo feroces defensoras de su hospedero, atacando en hordas a los
intrusos ya se grandes herbívoros o glotonas orugas, incluso
se ha visto que algunas colonias atacan plantas vecinas a las acacias
para evitarle la competencia por recurso, se han hecho estudios en
los que se ha demostrado que acacias sin hormigas crecen muy lentamente
y se encuentran altamente parasitadas.
En el mundo existen 8800 especies
reconocidas de hormigas, y aún se espera descubrir un número
similar, las cuales dominan una variedad de habitats y ambientes ecológicos
donde alcanzan una gran abundancia (Holldobler & Wilson 1990).
Se ha calculado un total de 1015 individuos vivos sobre la tierra.
Siendo el 70% de ellos abundantes en las regiones tropicales.
En Chile existen 62 especies de hormigas, las cuales se distribuyen
en 22 géneros, los cuales a su vez están adscritos a
cinco subfamilias (Porinae, Pseudomyrmecinae, Myrmicinae, Dolichoderinae,
Formicinae) (Snelling & hunt 1975, Rojas & Elgueta 1995).
En si la diversidad de formícidos en Chile es muy pobre comparado
con la gran fauna mirmecológica de Sudamérica, esta
incluye 10 especies consideradas como hormigas introducidas, cuatro
con distribución neotropical, 14 con distribución patagónica,
y 34 especies consideradas como endémicas (Modificado de Snelling
& Hunt 1975).
En conclusión las hormigas
son unos organismos dignos de muchísimos y acabados estudios.
Parece interesante hacer notar que individuos tan simples e insignificantes
a la mayoría de nuestros ojos, en medio de la cotidianeidad,
de la cocina, en el basurero o aplastadas por nuestro dedo, esten
tan lejos de ser insectos simples, su intrínsico comportamiento
social, los patrones que toman como insectos altamente evolucionados
a la vez de ser muy diversas y ocupar una gran variedad de nichos
ecológicos (siendo exitosas en casi todos ellos) además
el cómo se relacionan con el medio y en cierto modo como a
la vez juegan con su dotación genética las hacen individuos
envidiablemente exitosos. Dentro del nido aún se guardan misterios
pues el mundo de las hormigas es más fascinante de lo que aparece
ante nuestros ojos...
(1) se están realizando estudios, especialmente
con la hormiga toro australiana, sobre los compuestos activos de las
secreciones de hormigas ya que muchos de ellos son excelentes bactericidas
y antifúngicos.
(2) además podemos encontrar otros insectos eusociales como
las termitas (Isoptera), algunas abejas y algunas avispas
(3) La diferenciación en reina dentro de las hormigas aún
no está determinada completamente, pero se cree que al igual
que en Apis mellifera (abeja de miel), esta se relaciona con un tipo
de alimentación especial el cual se les da a ciertas larvas
para guiar su desarrollo.
(4) Un estudio realizado por Phillip De Vries en Barro Colorado, demostró
que en el género Thisbe de la familia Lycaenidae existe más
que una simple relación entre hormigas y mariposas, se sabía
que estas mariposas se alimentaban de árboles del género
Croton y que formaban asociaciones simbióticas con hormigas,
pero no se sabia bien la razón de esta conducta. Derivado de
sus observaciones encontró que estructuralmente estas orugas
presentan unos apéndices en el abdomen por los cuales secretan
una sustancia dulce y nutritiva muy apetecida por las hormigas. Además
cerca de la cabeza también poseen unas glándulas, cuya
función es emitir feromonas, muy similares a las que poseen
las hormigas. Pero lo más curioso que descubrió este
investigador es una comunicación de tipo acústica que
establecen estos individuos. En la cabeza esta oruga posee unas papilas
vibratorias que emiten un sonido cuando la oruga mueve dicha zona.
Este sonido es idéntico al que utilizan las hormigas para comunicarse.
Gracias a esta intrincada relación, las orugas de Thisbe consiguen
no sólo estar protegidas de sus depredadores, sino que sus
eficientes guardianas también expulsan a otros insectos fitófagos
que intentan competir con este licénido.
(5) Otra de las conductas notables que presentan las hormigas es la
trofolaxis, la cual consiste en que cuando una hormiga encuentra alimento
literalmente come hasta llenarse, para luego mediante regurgitación
alimentar a sus hermanas.
(6) Una colonia cultiva sólo una clase de hongo -Mycelium-
que es llevado por la reina al momento de formar la colonia.
Agradecimientos:
Primero que todo agradecer a todas aquellas personas que ayudaron
y contribuyeron en este texto, quizás no los nombre a todos
pero sepan que para ellos también van estos agradecimientos.
En primer lugar agradecer a la Dr. Luisa Ruz por el apoyo y motivación
que me ha dado en el mundo de los insectos, a Felipe Vivallo por las
informaciones acerca de comportamiento en himenópteros, específicamente
en abejas. También dar mis sinceros agradecimientos a Felipe
Cortés y José Fajardo por la revisión y corrección
del primer trabajo. A Omar silva y Mauricio Aguilera por las críticas
del trabajo y por el aporte de datos logísticos.
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